
Fue en el año 2018 que entré activamente al mundo del arte de la mano de Pintal, Pintores al Aire Libre de Costa Rica gracias a la oportunidad que me dio su directora Doreen Bákit de integrarme a este colectivo que ha venido a ser parte medular de mi evolución como artista y también como persona. En cada proyecto que convoca Pintal, hay nuevos retos que nos hacen crecer y mejorar a quienes participamos en esos proyectos. Sonará cliché, pero en cierto modo nuestro colectivo es una especie de familia por elección, pues el trabajo artístico continuo nos une estrechamente, acercando no sólo nuestro quehacer artístico sino nuestras vidas.
Les comparto a continuación un resumen de la historia de Pintal, tomado de un texto que me pasó Doreen:
PINTAL comenzó en una reunión de artistas en agosto del 2017 que fueron a pintar a la Casa del Café en Heredia, fue en esa salida que este grupo decidió conformar un colectivo dedicado a la pintura al aire libre para fomentar la tradición que inició en Costa Rica a principios del siglo XX con artistas como Ezequiel Jiménez y otros pintores de grupos de la Generación Nacionalista y La Nueva Sensibilidad: Fausto Pacheco, Teodorico Quirós y Margarita Bertheau. Se nombró al colectivo Pintores al Aire Libre de Costa Rica, por sus siglas PINTAL CR. En un principio eran veinticinco artistas y actualmente podemos ser un poco más de ochenta.
A partir de ahí hemos generado actividades de diversa índole. PINTAL trabaja por proyecto,
normalmente se selecciona un tema, luego se construye la parte teórica y conceptual de ese tema, además hay un reforzamiento de la parte técnica con talleres de maestros que son miembros del mismo grupo.

Después se coordinan las fechas para ir a pintar al lugar y se solicita el espacio expositivo.
Las iniciativas de los miembros siempre son analizadas para ver su viabilidad y convergencia con los
objetivos del grupo para poder realizarlos.
En la página de Facebook se publica la memoria fotográfica de actividades y obras que se
dieron como producto del proyecto realizado.
El grupo administrativo está confirmado por Doreen Bákit , Margarita Madrigal ,
Gabriela Ureña , Johnny Arroyo y Marta Yglesias.

Como les comenté al principio, yo ingresé a Pintal en el 2018. Todo se dio porque para mediados de ese año, yo tenía un blog de gatos y me enteré que la artista Patrizia Gallo estaba presentando una exposición de pinturas llamada Gato Mix, la contacté y ella me invitó a una visita guiada en el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, donde estaba su muestra. Mientras que llegaba el momento de la charla, Patrizia me preguntó si quería pintar con los artistas de Pintal que estaban ahí en una actividad de intercambio de tarjetas de artista. Me presentó con Doreen y ella a su vez me introdujo a los integrantes que se encontraban ahí esa noche del Art City Tour de julio 2018.

Me dieron materiales para pintar mis tarjetas mientras conversaba con Doreen. A pesar de que me costó un poco empezar a pintar; fueron la calidez del grupo y el saberme en un centro cultural importante, en noche del Art City Tour y con materiales de arte, los factores que me hicieron un clic inmediato y me sentí como pez en el agua.

Al terminar la actividad ya le estaba preguntando a Doreen cuáles eran los requisitos para integrarme al colectivo.
Llegó mi primera salida para el proyecto Adobe y Café. No sé si a todo el mundo le ha pasado, pero cuando nunca se ha pintado al aire libre da mucho susto esa primera vez. Es una dinámica completamente diferente a pintar en la comodidad del taller y uno descubre eso sólo viviéndolo, o sea sobre la marcha.

Fuimos al Museo de la Carreta y el Campesino Costarricense en Desamparados.
A pesar de encontrarme en proceso de adaptación al grupo,era muy estimulante el estar en ese bonito lugar en compañía de estos excelentes artistas.

Con los aires de diciembre vino un proyecto de pintar espacios del Mercado Central de San José.

Esa fue una experiencia que terminó de desaparecer mi zona de confort: jamás me habría imaginado años antes que yo pasaría cinco horas pintando en público en unos de los lugares más ruidosos y caóticos que existen. Recuerdo que donde yo estaba sentado, cerca de una de las entradas de la calle al edificio, a la par del portal, en un momento dado había música a todo volumen que venía de tres fuentes distintas. Eso sin mencionar el movimiento constante de gente. Un mundo totalmente ajeno a mi rutina.
En enero 2019 se retomaron las salidas para este proyecto de Adobe y Café.

Yo tuve la oportunidad de ir al Museo de Cultura Popular en Santa Lucía de Heredia y también a la Casa Rosada en San José.


Fue en esos primeros meses del año que participé con Pintal para el festival Amón Cultural, una actividad que se realiza todos los años para el rescate de valores y del espacio de los barrios Amón y Otoya.


En las semanas previas al festival nuestro grupo se dedica a pintar en las calles de estos barrios para presentar una exposición del trabajo realizado en la Casa Cultural del Tecnológico de Costa Rica (TEC). Cada año la temática a desarrollar es diferente, lo que nos hace ver los espacios conocidos con ojos renovados para plasmar esa percepción alternativa y fresca en nuestras obras.


Llegó el mes de febrero 2020 y fuimos invitados por Karen Clachar de Artflow Galería a pintar en Avenida Escazú. Mi obra tuvo como referencia la enorme escultura “Big Foot” del artista francoisraelí, Idan Zareski.

Un fin de semana de verano espectacular fue el marco perfecto para una actividad hermosa y vibrante, llena de vida que en nada se parecería a lo que vino un mes después: la pandemia del Covid con todas las complicaciones y situaciones inesperadas que implicó.
Pero ni aún la pandemia hizo que Pintal cayera en la inactividad o en la apatía: valiéndonos de la virtualidad, seguimos produciendo al tomar una serie de retos artísticos como asidero no sólo para la práctica de la pintura, sino también como un recurso emocional para mantener en alto la moral del grupo.

Logramos así obras diferentes de gran calidad que se desempeñaron como un ejercicio regular que aportó muchos beneficios para los integrantes del colectivo. No sólo contamos con estos retos, también tuvimos talleres, charlas y exposiciones virtuales que a lo largo de la pandemia nos ayudaron a ir haciendo el tan esperado regreso a la presencialidad. Poco a poco, en el 2021 volvimos a reunirnos y a disfrutar del arte juntos, siempre respetando los protocolos de salud vigentes en el momento.
Ahora en el 2022 llevamos ya varias exposiciones presenciales y salidas a pintar a diferentes lugares como el Jardín Botánico Lankester o el III Festival Internacional de Poesía Turrialba 2022.




Actualmente nos encontramos trabajando en varios proyectos como el de Barva de Heredia y del que pronto les tendré más detalles.
Es así como llegamos a agosto, el mes de aniversario de Pintal y para contribuir a la alegría de cumplir cinco años de maravillosas experiencias, recibimos hace poco la gratísima noticia de que nuestro colectivo ha sido galardonado con el Premio Internacional Princesa Luyari 2022, otorgado por la Fundación Rincones Arte Internacional desde Colombia.


¿Cuáles nuevas sorpresas nos traerá el futuro? ¿Cuántas buenas noticias vendrán? ¿Adónde nos llevarán nuestros pasos que caminan por la ruta del arte? En Pintal seguimos disfrutando de las grandes satisfacciones que nos da la labor artística, pues el arte es una de expresiones más sublimes de la humanidad.
Para terminar, tal vez algunos se preguntan por qué dedico tanto espacio en mi blog y en mi sitio a Pintal… la respuesta es simple: por agradecimiento, por un profundo y sincero agradecimiento a este grupo de grandes artistas que me han recibido con los brazos abiertos, haciéndome valorar la fuerza del cariño y el sentido de pertenencia cuando se comparte el amor a lo que nos une: el arte. Gracias a esa invitación que me hicieron Doreen Bákit y Patrizia Gallo en aquel Art City Tour de julio 2018, he entrado por una puerta que me ha llevado

Por todo lo vivido, por lo presente y por las aventuras y éxitos del mañana ¡muchas gracias Pintal y feliz quinto aniversario!
©GinoBoschini2022