Gino Boschini

Mi farol para Colores y Texturas del Bicentenario

Para el mes de setiembre 2021, en Costa Rica se celebró el Bicentenario de nuestra independencia.

El sector cultural y artístico, no fue ajeno a esto por lo que un grupo de importantes gestores culturales conformado por Gabriela Catarinella, Doreen Bákit, Marta Yglesias Flor Gallardo, Sebastian Mello, Grevin Ureña y Guillermo Calderon; convocaron a los artistas costarricense para hacer realidad el festival cultural Colores y Texturas del Bicentenario.

Los que participamos en este festival, siempre recordaremos su logo con cariño.

 

Este fue un evento cultural multidisciplinario que enmarcó varias actividades alusivas a la independencia de nuestro país. Entre estas actividades tuvimos un desfile de faroles en Cartago, con la colaboración del Museo Municipal de Cartago.

En esta entrada de hoy miércoles 14 de setiembre 2022, les voy a compartir algunas fotos del farol que yo confeccioné para ese desfile del año pasado.

Algunas fotos del proceso

Como yo no tengo carro, siempre que voy a empezar un proyecto artístico, de artesanía o decoración, una de mis primeras consideraciones es el tamaño, porque es importante calcular qué tan incómoda o compleja va a ser la movilización y el transporte del objeto. Si tengo la opción de escoger el tamaño ideal para mis desplazamientos, suelo inclinarme por los formatos medianos o pequeños por razones prácticas.

Definiendo las dimensiones de mi farol, busqué los materiales, tratando en lo posible de reciclar y reutilizar.

El soporte escogido fue una botella plástica de refresco.

En mis trabajos artesanales, trato de evitar el uso de plástico tanto como pueda.  En este farol, no me resultó tan inconveniente porque si bien la botella iba a funcionar como soporte estructural, estéticamente no iba a ser protagonista.  Lo primero que hice fue abrir unos espacios alrededor de la botella para que fueran salidas de luz. Hecho esto  le puse algo de decoración en das.

Así se iba viendo la botella desde arriba.

La parte superior de la botella que había cortado pasaría a ser la tapa del farol. Ahí también hice orificios para que saliera la luz,  y en el extremo superior de esa tapa se debe dejar un agujero para poder introducir el mecate o alambre para colgar el farol.

Mientras que trabajaba en todo eso, también iba adelantando las figuras decorativas: tres tucanes de das. En esta foto también vemos otro elemento plástico y  muy necesario para iluminar el farol, las candelas de batería que todos conocemos.
Para este momento ya el farol estaba cubierto en su totalidad y pintado con una base de acrílico blanco.

Una vez concluidos los pasos de transformación estructural y aplicada la base de acrílico blanco, vino la parte que realmente disfruto: pintar las piezas.

En un principio había pensado pintar de verde el interior de la tapa, pero después decidí decorar ese espacio con un diseño geométrico en los colores de la bandera.
Ya estaba lista la parte interna.
Terminada la parte externa de la tapa con los tucanes, algo de vegetación en das y una cubierta de hongos en azul, blanco y rojo. Eran las doce medianoche del día 13, justo a tiempo porque al día siguiente era el desfile.

El farol ya en Cartago

Las ruinas de Cartago lucían espectaculares esa noche.

Este evento fue de gran relevancia cultural, entre los invitados al acto cívico se encontraba el Presidente de la República y su familia, también otros representantes del gobierno, de la Municipalidad de Cartago y gente de prensa, además de estudiantes de primaria y secundaria y mucho público. La típica lluvia de setiembre no fue impedimento para la celebración.

En el Museo Municipal de Cartago.
Esta foto es cortesía de Lilliana Gutiérrez.

 

Estos faroles estuvieron en exhibición varias semanas en el Museo Municipal de Cartago, luego se presentaron en la antigua Galería Talentum en San José.

En el techo de Galería Talentum junto a otros faroles que participaron en el desfile de Cartago.

Asistir a este desfile de faroles fue muy bonito por varias razones: hacía muchos años que no participaba de esta tradición, fue como volver un ratito a la infancia. Desfilar con un farol hecho por mí me encantó. Celebrar el Bicentenario en Cartago es muy significativo y para cerrar con broche de oro y listón tricolor: pasar a comer algo compartiendo con los amigos artistas!

En el restaurante, le comentaba a Marta Yglesias que a lo largo del proceso de elaboración del farol, varias veces me hice la eterna pregunta que nos hacemos todos los artistas de cualquier disciplina cuando un proyecto nos “quema las pestañas”: ¿Por qué me meteré en estas cosas?…muy convencida y segura me respondió con una gran sonrisa: “¡Por esto!” y haciendo un gesto alusivo a la amistad, la camadería y al gusto de compartir el arte y la vida.

 

¡Feliz Día de la Independencia 2022!

©GinoBoschini2022