Gino Boschini

Del paisaje a la foto, de la foto a la pintura, de la pintura al alma.

Hace algunos años, mi hija Ana me envió por Whatsapp una bellísima foto de la vieja estación de trenes de Balsa con la intención de que algún día yo hiciera una pintura basándome en esa foto. Siempre he admirado el gran talento de Ana para tomar fotografías: siempre me transmiten emociones, me generan muchas reacciones y dan pie a muchas lecturas. Sus fotos aportan buen material para otras reinterpretaciones en distintas áreas de las artes visuales, especialmente las que tienen una atmósfera evocativa muy marcada. Esta foto en particular, me pareció muy atractiva no sólo por el ángulo tan dramático con que capturó el viejo edificio de la estación, o por los colores terrosos y secos del verano en las zonas más calientes del país, además la luz que parecía indicar la proximidad del atardecer le aportaba un aura de irrealidad y tal vez de soledad, que inmediatamente me remitió al pasaje final de la novela Marcos Ramírez que publicó Carlos Luis Fallas en 1952.

 

Carlos Luis Fallas con un inserto de la undécima edición en español de su novela Marcos Ramírez, con fecha abril 1978 publicada por Librería, Imprenta y Litografía Lehmann. La foto de Carlos Luis Fallas es de https://elespiritudel48.org/carlos-luis-fallas-sibaja/

En ese momento de la novela, Marcos pasa unas horas de terror y miedo, durante una solitaria noche de tormenta en la pequeña estación de Santo Domingo. La primera vez que leí esta parte de la novela fue en un libro de texto en la escuela primaria. Quedé fascinado con esa espeluznante narración que iba in crescendo, hasta que Marcos logra armarse de valor y vence sus temores atávicos, sembrados en él por la ignorancia y la religión de los adultos que lo rodeaban. Al sentirse liberado y empoderado Marcos deja de ser un niño y empieza su ruta para convertirse en un hombre. Es una narración hermosa y fuerte dentro de su aparente inocencia.

Cuando vi la foto que me cedió Ana, me imaginé que así debía ser la estación donde Marcos Ramírez tuvo su momento de decisión, de ruptura con las ataduras y la dependencia de la niñez. Amé esa foto, pero en el momento no sentí esa chispa que me llevara a iniciar la pintura. Pasó el tiempo y lo más que hacía eran bocetos en distintas técnicas, pero algo me decía que no era el momento.

Estos son los bocetos que aún conservo.

Ese momento llegó varios meses atrás, cuando Doreen Bákit, directora de Pintal, nos habló de un futuro proyecto que rescataba la importancia del patrimonio ferroviario de Costa Rica. Se trabajarían trenes, puentes y estaciones. Los trenes me gustan mucho, pero no para pintarlos o dibujarlos (no me atrae pintar máquinas o vehículos). Los puentes ferroviarios son interesantísimos, especialmente si están viejos, deteriorados y oxidados. Pero lo que inmediatamente me movió el deseo de pintar fueron las estaciones. Era el momento de trabajar con la foto de la estación de Balsa.

Para mi las estaciones de tren guardan en sí una cierta nostalgia o melancolía que las vuelve espacios indefinidos, liminales donde puedo estar despidiendo o recibiendo, llegando o partiendo, de paso o en sentido permanente. Puede que esta percepción que tengo de las estaciones de tren esté permeada por el cine y la literatura y siento que los muelles, puertos y atracaderos también comparten esa magia, ese aura de estado intermedio casi surrealista. Curiosamente no experimento esa sensación con los aeropuertos: se me hacen fríos, carentes de ese romanticismo que me proyectan las estaciones de tren y los puertos.

Cuando por fin empecé con mi pintura de la estación de Balsa, asumí la obra como un proceso personal, nunca sobredimensioné la realidad de que habría curaduría para la exposición. Lo que movía era proyectar en la obra la resequedad de los últimos días del verano, darme gusto retratando el paso del tiempo en el edificio y por supuesto disfruté imaginando los intensos momentos de esa especie de eclosión que pasó Marcos Ramírez en la estación de Santo Domingo.

Iniciando el trabajo de esta obra.

En la foto originalmente hay más vegetación, tanto en el primer plano, como en el plano del fondo, pero yo preferí reducir al máximo ese elemento para darle todo el protagonismo al edificio. Por eso le eliminé las hojas al árbol en las pocas ramas que presento y los árboles del fondo son apenas insinuados y difusos, para reforzar en la obra esa idea de la transición. Una transición que a veces se vive en soledad y a veces puede doler, pero una transición es un cambio y los cambios son parte de la vida. Vamos y venimos como cuando transitamos por una estación de tren.

 

©GinoBoschini2023

Un avión museo

Para celebrar el Día Internacional de los Museos, los artistas de la Asociación Costarricense de Artistas Visuales ACAV, presentamos una exposición muy colorida y diferente en el Museo de Arte Costarricense MAC.

Antes de hablarles sobre la propuesta de mi avión, es bueno que repasemos la actual definición de museo, pues es bueno tener claro que un museo es un espacio de cultura viva, de interacción social:

“Un museo es una institución sin ánimo de lucro, permanente y al servicio de la sociedad, que investiga, colecciona, conserva, interpreta y exhibe el patrimonio material e inmaterial. Abiertos al público, accesibles e inclusivos, los museos fomentan la diversidad y la sostenibilidad. Con la participación de las comunidades, los museos operan y comunican ética y profesionalmente, ofreciendo experiencias variadas para la educación, el disfrute, la reflexión y el intercambio de conocimientos.”https://icom.museum/es/recursos/normas-y-directrices/definicion-del-museo/

También es importante anotar cuál es el objetivo de la celebración del Dìa Internacional de los Museos:

El objetivo del Día Internacional de los Museos (DIM) es concienciar sobre el hecho de que los museos son un importante medio para el intercambio cultural, el enriquecimiento de las culturas, así como para el desarrollo de la comprensión mutua, de la colaboración y de la paz entre los pueblos. Organizados cada 18 de mayo o alrededor de esa fecha desde hace más de 40 años, los eventos y actividades planeados para celebrar el DIM pueden durar un día, un fin de semana o incluso toda la semana. Cada vez son más los museos por todo el mundo que participan en esta celebración mundial: el año pasado fueron 37.000 museos los que tomaron parte en el evento en 158 países y territorios.

Dejando bien estipulados esos puntos, comprenderán que el Día Internacional de los Museos, es de las pocas celebraciones anuales que yo considero importantes. Desde que recuerdo  los museos me han fascinado. Siempre han alimentado mi imaginación y me han estimulado la curiosidad y el deseo de aprendizaje.

Para mi casi todos los museos son lugares que nutren el alma porque generan conocimiento y rescatan recuerdos y memorias; por eso  dediqué bastante tiempo a meditar cual sería la ruta a seguir para mi diseño.
Algo tenía muy claro: me encantó la idea de presentar una obra mía en el Museo de Arte Costarricense, aunque fuera en una actividad colectiva. Este museo es prácticamente un espacio sagrado para las artes costarricenses y además es uno de los edificios más bellos que aún quedan en nuestra ciudad capital.

Al aceptar participar en esta exposición, empecé a considerar varias posibilidades de diseño, pero me hacía falta un concepto. Tenía muy presente que también estábamos celebrando los 45 años de haberse creado el MAC. Antes de eso el edificio de estilo neocolonial donde se encuentra este museo, había sido el Aeropuerto Internacional de La Sabana que se inauguró el 7 de abril de 1940.

Recordé una foto muy vieja donde salen mis abuelos paternos con mi papá siendo un bebé, esa foto fue tomada cuando se disponían a viajar hacia Guatemala pues entiendo que mi abuelo José iba a trabajar como calígrafo en ese país. Pudo haber sido en algún momento de los años 20 porque mi papá nació en 1923, si no me equivoco. Me resulta díficil precisar con exactitud esa historia porque ya han muerto todos los protagonistas. Les comparto la foto:

En la foto se lee en la perfecta caligrafìa de mi abuelo: “Sabana S.José CR. Antes de salir para Guatemala”. Vean la imagen más de cerca:

Esta foto me dice entonces, que antes de construirse el edificio, en La Sabana aterrizaban y despegaban aviones. De rebote, esta foto me dio la pauta que necesitaba para mi diseño. Mi abuelo paterno era mitad italiano y mitad costarricense, se casó con mi abuela que era de Cartago. Por mi lado materno, mi abuelo era de Heredia, mientras que mi abuela era española, venida de las Islas Canarias. Esa mezcla de nacionalidades que heredamos sus descendientes, me trajo a la mente conceptos como: sincretismo, unión de culturas e hibridez; características que a mi parecer conforman la identidad costarricense. Eso yo lo considero como algo muy rico, muy positivo. Tenemos un poquito de muchas etnias y culturas ¡Ahí me vino la luz!

Gracias a esas reflexiones, en mi diseño hago un pequeño homenaje a la hibridez cultural que define al pueblo costarricense. Como les acabo de contar, por lo menos en mi caso de mi familia hay antepasados italianos por el lado de mi papá y antepasados españoles por parte de mi mamá y toda esa herencia se funde con ticos de Cartago y Heredia. ¿Cómo representar eso en el reducido espacio del avioncito de MDF? Lo resolví en forma de pinturas abstractas con los colores de las banderas tica, italiana y española. Le hice un marco dorado a estas pinturas, recreando así el espacio de un museo de arte abstracto. Las dispuse flotando sobre puntos verdes, azules y café que aluden a los colores de la naturaleza. Al frente del avión pinté el ícono que representa los museos actualmente. Este ícono se encuentra entre nubes, para asemejar así la atmósfera de los sueños, pues para mi los museos siempre han sido espacios que me hacen soñar, lugares donde presente y pasado se funden, donde las ideas y los hechos conviven en la forma de documentos, monumentos y todo tipo de objetos que rescatan algo importante para alguien.

De este modo, mi avioncito de madera es un museo que celebra la herencia de culturas que han conformado a muchas de las familias costarricenses. Con este objeto celebro también la función de los museos de trascender fronteras mentales, tal como los aviones trascienden fronteras espaciales.

A continuación algunas imágenes del proceso de pintura de este avioncito:

Una cuantas capas de acrílico blanco como base.

 

Entra el color amarillo para dar calidez.

Aunque no lo crean, aquí hay horas de horas de trabajo.

Tuve varias razones para recurrir a la abstracción en las obras de este “museo-avión”: lo abstracto me remite a lo universal y a lo único, a lo irrepetible.

Listo! Ya podía zurcar los cielos del arte y la cultura.

Vista desde abajo.

Algunos detalles de las obras.

Parte de la cola del avión.

Y llegó el día de ver el “avión museo” en su lugar de exhibición.

El edificio del MAC es tan hermoso que enmarca a la perfección todas las obras que se presentan en él.

¡Qué bonito ver aquí los aviones de ACAV celebrando a los museos del mundo!

 

©GinoBoschini2023

Dos obras de temática nocturna

Cuando Irene Antillon, directora de MerchArt, me comentó que estaba organizando una exposicíón dedicada a la noche, inmediatemente le dije que quería participar, pues este tema siempre me ha impactado con mucha fuerza.

Desde muy niño la noche se me hacía atractiva e interesante, luego de adolescente y de adulto la noche era para mi el momento perfecto del día porque lo relacionaba directamente con el tiempo libre, con los placeres de la vida y  con lo prohibido.

Ahora ya en mi ruta a ser un adulto mayor, la noche para mi es sólo para el descanso, para disfrutar de la paz y la serenidad de mi hogar, de mi nido.

Para esta exposición decidí  presentar dos obras: una inédita y otra que ya ha sido expuesta en el pasado , pero es uno de mis trabajos artísticos favoritos.

Luces, vida y oscuridad  es un acrílico sobre lienzo de 60 x 60 cms, que he producido especialmente para presentar en esta exposición.

Después de considerar varias posibilidades de lenguaje plástico, de tratamiento del tema, me incliné por aventurarme en el campo de la abstracción, sin dejar del todo lo figurativo. De un tiempo a la fecha, la abstracción se me hace cada vez más atractiva, es como un territorio caótico y exhuberante que me invita a explorarlo. No he logrado definir si es por el alto nivel de dificultad que tiene o si es por esa sensación de libertad que guarda. Para mi es todo un reto, porque no se trata de manchar por manchar a lo loco. Es preciso que exista un concepto, una intencionalidad y una idea a la hora de trabajar los materiales. Este respaldo conceptual se manifiesta a la hora de explicar la obra. Es un sustento a lo que de otra manera puede parecer un pandemonium de colores, texturas y manchas.

En mi percepción de la noche los instintos más fuertes tienden a cobrar relevancia en nuestro ser. Lo subjetivo le gana terreno a lo objetivo. Lo carnal se alimenta de la oscuridad y de la penumbra, pues en mi visión del mundo la luz del día se presta más para lo espiritual. Lo dionisíaco prima sobre lo apolíneo después de que el sol se pone.

Es por esa razón que en el primer plano de esta obra he puesto el elemento figurativo de la composición:

Este grupo de figuras en silueta representa seres humanos en lo que podríamos llamar una orgía. Es un recurso visual que he utilizado para sintetizar la fuerza de los instintos que  en la noche se experimentan con mayor intensidad. Es la pulsión de la vida: los seres vivos buscamos juntarnos, acoplarnos, copular, reproducirnos de alguna manera. Es la ley de la naturaleza. No siempre se tiene conciencia de esa necesidad tan básica y tan primitiva, pero ahí está siempre, por más que las normativas creadas por el hombre para controlar nuestro lado más animal,  traten de poner límite a los instintos más bajos. No es que en el día no se den situaciones derivadas de nuestros apetitos carnales, sino que en la noche hay una cierta permisividad y tendencia a satisfacer aquellos deseos que más nos placen.

No quise hacer muy evidente el erotismo de estas imágenes, porque en ese caso lo que llamaría la atención de la obra sería la desnudez y el sexo explícito. En este caso no se trata de eso. Preferí algo de sutileza en el tratamiento de estas figuras.

Dado que el tema principal de la obra es la noche, me interesó el juego de las luces y las sombras para aplicarlo en estas figuras. Recordé que hace muchos años, por ahí de 1975 vi en un períodico un reportaje de un grupo de danza o de teatro que en su presentación se valía de proyecciones de luces y sombras que formaban una especie de estampado de cuadros en los cuerpos de los actores. Era fascinante y en estas figuras traté de replicar ese efecto para dar la idea de profundidad y movimiento en estos personajes. Lamentablemente no he podido recordar el nombre de áquel grupo teatral, ni de qué país era.

La obra tiene por título “Luces, vida y oscuridad”. Suele relacionarse la oscuridad, la ausencia de luz con la ausencia de vida, o sea la muerte. Es frecuente que pensemos que los hechos más fatales suceden en la noche, esto es porque nos sentimos menos fuertes y más desprotegidos cuando el sol se ha ido. Nos asusta el no ver bien, no reconocer los detalles de nuestro entorno. Pienso que de ahí viene esa construcción oscuridad-muerte. En la siguiente imagen les comparto el detalle de las figuras que representan esa idea de la muerte en la noche. Son tres mujeres que parecen ser parte de la orgía, pero no es así. Están sufriendo los estertores de la agonía previa a su partida a otra dimensión, de ahí que son las figuras que tienen menos color:

Tras estas figuras viene un segundo plano en el que unas manchas de colores asociados a la luz representan ese recurso vital para el ser humano.

Estás manchas situadas en la parte central del cuadro son una referencia  a las luces artificiales que son indispensables en el mundo “civilizado”. Por lo menos para mí es impensable no contar con luz eléctrica, especialmente en la noche.

Mezclado con las luces anteriores, está este grupo de luces que van hacia la derecha y hacia arriba. Son una alusión a las luces naturales que ahora coexisten con las luces creadas por el hombre. La noche no es oscuridad absoluta, también tiene su forma particular de luz natural: estrellas, la luna, la bioluminescencia.

En la imagen superior vemos en un tercer plano unas formas geométricas muy difusas y oscuras que actúan aquí como una alusión a la ciudad en horas de la noche. La ciudad siempre ha sido para mi una constante, tanto de día como de noche.  En el pasado la ciudad en horas nocturnas me hechizaba y ahora por lo contrario es sólo un espacio por el que transito. Actualmente para mi salir de noche es lo más alejado que hay de mi idea de lo placentero. Por eso esta ciudad que represento aquí no se ve iluminada, está durmiendo. 

Para terminar con esta primera obra, les comparto este detalle del fondo. Un fondo rotundo, negro y profundo. Generado a partir de la combinación de varios tonos de negro. Intencionalmente dejé un espacio grande en este color negro para resaltar el peso que tiene en nuestra vida la noche. Esa ausencia de luz  que es imposible de omitir o ignorar.

Mi segunda obra para esta exposición es un ácrilico sobre madera titulado 3:00 A.M.

En la sección de exposiciones colectivas 2023 aquí en mi website, les comento que esta es una de mis obras favoritas, le tengo un cariño enorme porque representa una parte muy profunda de mis memorias de mis años de juventud. Yo adoraba salir de noche, y entre más intensas las noches de fiesta, más feliz creía ser. Digo que creía ser porque ahora no recuerdo bien qué era lo que tanto me divertía entonces de tanta “vida nocturna”. El punto es que le puse ese título a esta obra porque puedo dar fe de que a las tres de la mañana en la calle, nadie se ve tan bien como cuando salió de la casa temprano en la noche. Todo esmero en el arreglo personal, todo esfuerzo por lucirse con gracia y estilo, a esas horas se diluye. Ya la ropa está ajada, desarmada, el pelo ya ha dejado su perfección de temprano y la cara se ha vuelto una máscara, un rostro deforme que habla de todo el maltrato que se le ha infringido al organismo. Esa idea de las caras que se transforman en máscaras es lo que expone esta obra.

Trabajar este formato es bastante dificil por lo angosto, por lo que fue bastante retador pintar tantas cabezas en ese espacio; sin embargo, eso contribuyó al concepto de la obra pues remite a la aglomerción, al hacinamiento temporal que a veces se experimenta en centros de vida social nocturna.

Otra cosa muy díficil de lograr  con este formato es una buena foto de la obra. Para que la tabla salga completa, hay que alejarse bastante para conseguir la toma. Por lo menos con la cámara de mi teléfono es bastante díficil.

Festival Cultural Caraigres 2022

A principios del pasado mes de diciembre 2022, tuvo lugar en el Parque Monseñor Sanabria de San Ignacio de Acosta el Tercer Festival Cultural Caraigres.

Este es un evento anual que reúne artesanos, artistas, emprendedores y trabajadores de la cultura de los cantones de Aserrí, Acosta y Desamparados, con el fin de exponer al público su trabajo, dando a conocer sus talentos a la vez que se invita a los asistentes a disfrutar la belleza natural y la gran riqueza cultural de esta zona.

La primera edición de este importante  festival fue en el año 2018 en Tarbaca de Aserri y la segunda fue en el Rosario de Desamparados en el 2019.  Por la pandemia del COVID en el 2020, el festival tuvo que suspenderse hasta este año.

Este festival cultural implica un enorme y complejo trabajo de lógistica en el que se unen los esfurerzos de la Comisión de Cultura del Consejo Territorial de Desarrollo rural del INDER de Caraigres. Se trata de un consejo directivo donde participan gobiernos locales, instituciones públicas y organizaciones comunales de los tres cantones.

Su figura esencial reside en la comunicadora y gestora cultural Heylin Monge, quien es la Coordinadora General del festival Caraigres, lo que la lleva a desempeñarse como una de las principales promotoras e impulsadoras de este evento.

Para participar en este festival de dos días, los organizadores convocan a artesanos, artistas y emprendedores interesados en participar a someterse a un proceso de selección para tener acceso a los stands y demás actividades donde se presentarán a los visitantes los productos y números artísticos.

Este año tuve la oportunidad de ser elegido. Para mi fue una experiencia increíble, muy emocionante, divertida, enriquecedora; pues conocí muchísima gente con la que compartí experiencias y de quiénes aprendí montones, no sólo en lo referente al trabajo artístico y artesanal o de la actividad ferial,  también tuve el honor de intereactuar con excelentes seres humanos. y espero pueda seguir participando de este festival en sus futuras ediciones.

El primer día era imposible no sentir ese aire de aventura. He ido pocas veces a Acosta y aún menos en bus ¡y sólo!  Esta foto la tomé en el centro de Desamparados, cuando esperaba el bus y me comía la incertidumbre de no saber si estaba esperando en el lugar correcto, en el momento indicado.

El trayecto fue más rápido de lo que me imaginé. El recorrido tiene hermosas vistas de esta zona montañosa, es un viaje muy agradable. Al llegar a Acosta me sorprendió lo extremadamente placentero del clima: muy cálido, veraniego y con una muy refrescante brisa.

Desde temprano ya había movimiento de acomodo de los stands y los encargados nos iban asignando nuestros puestos.

Me tocó a la entrada de la iglesia, en una parte muy fresca y cómoda. Llevé sólo obras de pequeño formato, por obvias razones prácticas.

En esta foto, justo a mi izquierda, verán en un caballete, una obra con tres figuras femeninas. Se trata de “Evolución”, un trabajo en acrílico dedicado a la maternidad. Esta obra dio pie a muy interesantes conversaciones entre algunos espectadores del festival con los que interactué. Les invitó a leer la entrada sobre Evolución, aquí en mi blog.

¡Todo listo para pasar un lindo día!

Entre los expositores se encontraba mi querida amiga María Isabel Delgado con su emprendimiento Nativa Artesanías . Isabel contó en el festival con el apoyo de su esposo Winston, que diligentemente resolvía todos los requerimientos de su esposa en cuanto a logística y transporte. Un rubro en el cual salí beneficiado porque ese día me y al día siguiente tanto de ida como de vuelta, tuvieron el generoso detalle de llevarme con ellos. ¡Mil gracias!

Muy bonito y cómodo el parque Monseñor Sanabria.

A pesar de la música, el movimiento y la gente, algunos podían tomar una siesta con toda tranquilidad.

Entre las atenciones que tuvo la organización del festival con los participantes, se incluía un rico almuerzo.

Vean ese bellísimo cielo impecablemente celeste.

Esta foto es del segundo día, hubo un momento en que estuvo muy nublado.

El domingo a las 09:00 de la mañana hubo una sesión de cardio dance impartida por Rosibel López Marín.

El domingo nos cambiaron de lugar, esta vez me tocó en un toldo en el centro del parque. Sin duda, una ubicación más conveniente por estar cerca de los demás participantes y con vista al escenario.

A pesar de que mi puesto se encontraba al frente del escenario, casi no pude ver con atención el espectáculo, pues siempre estuve ocupado. Sí logré escuchar mucha música, muy bien ejecutada y de ritmos muy variados. También hubo grupos de baile.

Todo un honor salir en una foto con Heylin Monge: una persona a la que admiro enormemente por su entrega a la gestión cultural. Ella cree en que la unión hace la fuerza, en el poder de la voluntad y en el talento de la gente de Desamparados y lo demuestra con sus acciones.

Entre los visitantes a mi stand, se acercó la señora Verónica Abarca a ver mis obras y me preguntó si  tenía alguna con tema de abejas. Como no contaba con ninguna obra con abejas, le ofrecí hacerle una ahí mismo. Ese día cargué con esta libreta de papel Fabriano, lápices acuarelables y plumillas, para entreternerme durante los tiempos muertos , que por cierto, ni sábado ni domingo hubo ni un segundo de tiempo muerto. Siempre hubo algo que hacer o alguien con quien hablar.

Inmediatamente pusimos manos a la obra  para tener lista la abeja que le presentaría a Verónica.

¡Por fin la abeja estuvo lista! La títulé La abeja del festival

Verónica con su nueva adquisición y yo muy satisfecho de haber podido hacerle una obra exclusivamente para ella. A Verónica le interesaba una obra con una abeja, porque su emprendimiento VeroMiel se especializa en productos apícolas. ¡Gracias Verónica por confiar en mi trabajo!

La Municipalidad de Acosta estaba regalando estas prácticas bolsas reutilizables con muy buenos consejos impresos a propóisto del Día Mundial del Medio Ambiente.

El primer día, a la par de mi puesto se encontraba la señora Hania Garro de Fantasy Woven, su emprendimiento consiste en la elaboración de hermosos artículos tejidos. Hania me compró una obra que le gustó mucho a su hijo, que ese día estaba de asistente de su mamá. ¡Se merecía el regalito!

María Solano, la fotográfa del staff del festival, también me compró unas obras. Entre esas la acuarela Alimento que estuvo exponiéndose en Galería Talentum en el año 2020.

En ambos días tuve la gran suerte de quedar de vecino de stand con el grupo de Vivero Los Pana: un emprendimiento familiar de producción y venta de plantas ornamentales. Personas encantadoras, con las cuales fue un deleite compartir estos dos días de feria.

Sofi, otro importante miembro del staff. Ella es una de las muchas personas que hicieron de este festival un centro de buena energía, emprendimiento y acciones productivas. Gente como el artista Ronald Durán de rduranf_art y María Teresa de Eco-Joyería Marte con quienes tuve el gusto de conversar sobre su trabajo, pero se nos olvidó tomarnos foto, sin embargo no podía dejar de mencionarlos, como tampoco puedo dejar por fuera a las compañeras de Café Aromas de la Legua, también vecinas de stand y que producen un exquisito café gourmet.

Importantísima figura de la cultura desamparadeña, don Rafael Flores, director de la Oficina de Cultura y Arte de la Municipalidad de Desamparados.

Este es el certificado por participación que otorgan las organizaciones que gestionan y producen el festival Caraigres, evento que esperemos siga impulsando y fortaleciendo la cultura de Desamparados, Aserrí y Acosta.

©GinoBoschini2023

Un fin de semana viviendo el arte. Parte II: Museo Cultura Popular UNA

El domingo 27 se inauguró la exposición “Barva La vida de antaño” de nuestro colectivo Pintal Pintores al Aire Libre de Costa Rica en el Museo de Cultura Popular, UNA en Barva de Heredia. El espacio donde se ubica este hermoso museo fue propiedad del expresidente Alfredo González Flores. A lo largo de varios meses, … Leer más

Un fin de semana viviendo el arte. Parte I: Escuela La Joya

Los pasados sábado  26 y domingo 27 de noviembre fueron días de mucho movimiento y actividad pues tuve que cumplir con dos compromisos adquiridos con mucha antelación y en ambos casos fue realmente gratificante participar en ambas actividades. La Escuela La Joya invitó a Pintal, Pintores al Aire Libre a ser parte de las actividades … Leer más

Pintal de aniversario

El logo original de Pintal fue diseñado por el artista Carlos Arroyo, quien también ha diseñado este logo conmemorativo del quinto aniversario de Pintal.

 

Fue en el año 2018 que entré activamente al mundo del arte de la mano de Pintal, Pintores al Aire Libre de Costa Rica   gracias a la oportunidad que me dio su directora Doreen Bákit de integrarme a este colectivo que ha venido a ser parte medular de mi evolución como artista y también como persona. En cada proyecto que convoca Pintal, hay nuevos retos que nos hacen crecer y mejorar a quienes participamos en esos proyectos. Sonará cliché, pero en cierto modo nuestro colectivo es una especie de familia por elección, pues el trabajo artístico continuo nos une estrechamente, acercando no sólo nuestro quehacer artístico sino nuestras vidas.

 

 

Les comparto a continuación un resumen de la historia de Pintal, tomado de un texto que me pasó Doreen:

PINTAL comenzó en una reunión de artistas en agosto del 2017 que fueron a pintar a la Casa del Café en Heredia, fue en esa salida que este grupo decidió conformar un colectivo dedicado a la pintura al aire libre para fomentar la tradición que inició en Costa Rica a principios del siglo XX con artistas como Ezequiel Jiménez  y otros pintores de grupos de la Generación Nacionalista y La Nueva Sensibilidad: Fausto Pacheco, Teodorico Quirós y Margarita Bertheau. Se nombró al colectivo Pintores al Aire Libre de Costa Rica, por sus siglas PINTAL CR. En un principio eran veinticinco artistas y  actualmente podemos ser un poco más de ochenta.
A partir de ahí hemos generado actividades de diversa índole. PINTAL trabaja por proyecto,
normalmente se selecciona un tema, luego se construye la parte teórica y conceptual de ese tema, además hay un reforzamiento de la parte técnica con talleres de maestros que son miembros del mismo grupo.

Taller en el Museo de la Carreta impartido por el maestro Juan Carlos Camacho para el proyecto “Adobe y Café” (2018-2019).

Después se coordinan las fechas para ir a pintar al lugar y se solicita el espacio expositivo.
Las iniciativas de los miembros siempre son analizadas para ver su viabilidad y convergencia con los
objetivos del grupo para poder realizarlos.
En la página de Facebook se publica la memoria fotográfica de actividades y obras que se
dieron como producto del proyecto realizado.
El grupo administrativo está confirmado por Doreen Bákit , Margarita Madrigal ,
Gabriela Ureña , Johnny Arroyo  y Marta Yglesias.

 

Visita guiada de Patrizia Gallo para su exposición Gato Mix.

Como les comenté al principio, yo ingresé a Pintal en el 2018. Todo se dio porque para mediados de ese año, yo tenía un blog de gatos y me enteré que la artista Patrizia Gallo  estaba presentando una exposición de pinturas llamada Gato Mix, la contacté y ella me invitó a una visita guiada en el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, donde estaba su muestra. Mientras que llegaba el momento de la charla, Patrizia me preguntó si quería pintar con los artistas de Pintal que estaban ahí en una actividad de intercambio de tarjetas de artista. Me presentó con Doreen y ella a su vez me introdujo a los integrantes que se encontraban ahí esa noche del Art City Tour de julio 2018.

Estas son las tarjetas de artista que recibí esa noche ¡Un detalle lindísimo!

 

Me dieron materiales para pintar mis tarjetas mientras conversaba con Doreen. A pesar de que me costó un poco empezar a pintar; fueron la calidez del grupo y el saberme en un centro cultural importante, en noche del Art City Tour y con materiales de arte, los factores que me hicieron un clic inmediato y me sentí como pez en el agua.

 

 

 

Conversando con Doreen Bákit.

Al terminar la actividad ya le estaba preguntando a Doreen cuáles eran los requisitos para integrarme al colectivo.

 

 

 

 

 

 

Llegó mi primera salida para el proyecto Adobe y Café. No sé si a todo el mundo le ha pasado, pero cuando nunca se ha pintado al aire libre da mucho susto esa primera  vez.  Es una dinámica completamente diferente a pintar en la comodidad del taller y uno descubre eso sólo viviéndolo, o sea sobre la marcha.

En el Museo de la Carreta. Foto tomada por Ligia Arroyo.

Fuimos al Museo de la Carreta y el Campesino Costarricense en Desamparados.

A pesar de encontrarme en proceso de adaptación al grupo,era muy estimulante el estar en ese bonito lugar en compañía de estos excelentes artistas.

Foto del grupo en el Museo de la Carreta. No recuerdo quién tomó la foto.

Con los aires de diciembre vino un proyecto de pintar espacios del Mercado Central de San José.

En el Mercado Central pinté este acrílico con elementos navideños “Lleve el 39“.

 

Esa fue una experiencia que terminó de desaparecer mi zona de confort: jamás me habría imaginado años antes que yo pasaría cinco horas pintando en público en unos de los lugares más ruidosos y caóticos que existen. Recuerdo que donde yo estaba sentado, cerca de una de las entradas de la calle al edificio, a la par del portal, en un momento dado había música a todo volumen que venía de tres fuentes distintas. Eso sin mencionar el movimiento constante de gente. Un mundo totalmente ajeno a mi rutina.

 

 

 

 

En enero 2019 se retomaron las salidas para este proyecto de Adobe y Café.

Pintando en el Museo de Cultura Popular en Heredia. Foto de Ligia Arroyo.

Yo tuve la oportunidad de ir al Museo de Cultura Popular en Santa Lucía de Heredia y también a la Casa Rosada en San José.

Los cuadros que pintamos en la Casa Rosada.
Ahí pinté la acuarela “Sombras en el piso“. En esta foto vemos esa obra exponiéndose en la antigua Galería Talentum.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fue en esos primeros meses del año que participé con Pintal para el festival Amón Cultural, una actividad que se realiza todos los años para el rescate de valores y del espacio de los barrios Amón y Otoya.

Pintando en el Parque Bólivar para Amón Cultural 2019.
Trabajando en la obra que se incluiría en el Libro Arte de Amón Cultural 2019.

En las semanas previas al festival nuestro grupo se dedica a pintar en las calles de estos barrios para presentar una exposición del trabajo realizado en la Casa Cultural del Tecnológico de Costa Rica (TEC). Cada año la temática a desarrollar es diferente, lo que nos hace ver los espacios conocidos con ojos renovados para plasmar esa percepción alternativa y fresca en nuestras obras.

En el Parque Bólivar pinté el acrílico “Libertad” para Amón Cultural 2019.
Pasado, presente” acrílico pintado in situ en la casa Quirós Huete de Barrio Amón en el año 2020.

Llegó el mes de febrero 2020 y fuimos invitados por Karen Clachar de Artflow Galería a pintar en Avenida Escazú.  Mi obra tuvo como referencia la enorme escultura “Big Foot” del artista francoisraelí, Idan Zareski.

Fotos por Ana Boschini y Luisa Valerín.

Un fin de semana de verano espectacular fue el marco perfecto para una  actividad hermosa y vibrante, llena de vida que en nada se parecería a lo que vino un mes después: la pandemia del Covid con todas las complicaciones y situaciones inesperadas que implicó.

 

 

 

 

 

Pero ni aún la pandemia hizo que Pintal cayera en la inactividad o en la apatía: valiéndonos de la virtualidad, seguimos produciendo al tomar una serie de retos artísticos como asidero no sólo para la práctica de la pintura, sino también como un recurso emocional para mantener en alto la moral del grupo.

Esta obra la pinté en el jardín de mi casa para uno de los retos virtuales de Pintal: aplicar el método comparativo en pintura (sight-size) en junio 2021.

Logramos así obras diferentes de gran calidad  que se desempeñaron como un ejercicio regular que aportó muchos beneficios para los integrantes del colectivo. No sólo contamos con estos retos, también tuvimos talleres, charlas y exposiciones virtuales que a lo largo de la pandemia nos ayudaron a ir haciendo el tan esperado regreso a la presencialidad. Poco a poco, en el 2021 volvimos a reunirnos y a disfrutar del arte juntos,  siempre respetando los protocolos de salud vigentes en el  momento.

Ahora en el 2022 llevamos ya varias exposiciones presenciales y salidas a pintar a diferentes lugares como el Jardín Botánico Lankester o el III Festival Internacional de Poesía Turrialba 2022.

Empezando la sesión de pintura in situ en el bellísimo Jardín Botánico Lankester.
Apariencia fantasmal” fue como titulé este acrílico pintado en Lankester.
Pintando en el parque central de Turrialba la obra en acrílico “La Siesta“. Gracias Esther Monge por tomarme foto mientras pintaba.
En las afueras del estadio Colleya Fonseca de Goicoechea tuvimos una actividad de pintura al aire libre donde pinté el acrílico “La casa anaranjada“, reconozco que me gusta mucho esta obra.

Actualmente nos encontramos trabajando en varios proyectos como el de Barva de Heredia y del que pronto les tendré más detalles.

Es así como llegamos a agosto, el mes de aniversario de Pintal y para contribuir a la alegría de cumplir cinco años de maravillosas experiencias, recibimos hace poco la gratísima noticia de que nuestro colectivo ha sido galardonado con el  Premio Internacional Princesa Luyari 2022, otorgado por la Fundación Rincones Arte Internacional desde Colombia.

Nominación oficial de Pintal al Premio Internacional Princesa Luyari 2022 (Foto del Facebook de Fundación Para la Promoción Artística y Cultural Rinconesarte Internacional)
Publicación comunicando que Pintal es uno de los ganadores del Premio Internacional Princesa Luyari 2022. Nuestro logo está arriba en la esquina derecha. (Foto del Facebook de Fundación Para la Promoción Artística y Cultural Rinconesarte Internacional)

¿Cuáles nuevas sorpresas nos traerá el futuro? ¿Cuántas buenas noticias vendrán? ¿Adónde nos llevarán nuestros pasos que caminan por la ruta del arte?  En Pintal seguimos disfrutando de las grandes satisfacciones que nos da la labor artística, pues el arte es una de expresiones más sublimes de la humanidad.

Para terminar, tal vez algunos se preguntan por qué dedico tanto espacio en mi blog y en mi sitio a Pintal… la respuesta es simple: por agradecimiento, por un profundo y sincero agradecimiento a este grupo de grandes artistas que me han recibido con los brazos abiertos, haciéndome valorar la fuerza del cariño y el sentido de pertenencia cuando se comparte el amor a lo que nos une: el arte. Gracias a esa invitación que me hicieron Doreen Bákit y Patrizia Gallo en aquel Art City Tour de julio 2018, he entrado por una puerta que me ha llevado

a conocer muchísima gente maravillosa, otros colectivos como MerchArt y Optimun Artis Internacional con los que también trabajo y me hacen superarme en cada convocatoria y a los que pronto dedicaré sus respectivas entradas en este blog.  Desde que entré a Pintal he alcanzado metas y objetivos que antes ni siquiera consideraba. Es más, el estar escribiendo estas palabras no fue algo que yo imaginara realizar hace cuatro años.  De una vez les cuento que espero pronto poder comunicarles la noticia de mi primera exposición individual. No tengo idea de cuándo, ni dónde, pero es un proyecto en el que me encuentro trabajando.

Foto cortesía de Doreen Bákit.

Por todo lo vivido, por lo presente y por las aventuras y éxitos del mañana ¡muchas gracias Pintal y feliz quinto aniversario!

©GinoBoschini2022

 

Mi farol para Colores y Texturas del Bicentenario

Para el mes de setiembre 2021, en Costa Rica se celebró el Bicentenario de nuestra independencia.

El sector cultural y artístico, no fue ajeno a esto por lo que un grupo de importantes gestores culturales conformado por Gabriela Catarinella, Doreen Bákit, Marta Yglesias Flor Gallardo, Sebastian Mello, Grevin Ureña y Guillermo Calderon; convocaron a los artistas costarricense para hacer realidad el festival cultural Colores y Texturas del Bicentenario.

Los que participamos en este festival, siempre recordaremos su logo con cariño.

 

Este fue un evento cultural multidisciplinario que enmarcó varias actividades alusivas a la independencia de nuestro país. Entre estas actividades tuvimos un desfile de faroles en Cartago, con la colaboración del Museo Municipal de Cartago.

En esta entrada de hoy miércoles 14 de setiembre 2022, les voy a compartir algunas fotos del farol que yo confeccioné para ese desfile del año pasado.

Algunas fotos del proceso

Como yo no tengo carro, siempre que voy a empezar un proyecto artístico, de artesanía o decoración, una de mis primeras consideraciones es el tamaño, porque es importante calcular qué tan incómoda o compleja va a ser la movilización y el transporte del objeto. Si tengo la opción de escoger el tamaño ideal para mis desplazamientos, suelo inclinarme por los formatos medianos o pequeños por razones prácticas.

Definiendo las dimensiones de mi farol, busqué los materiales, tratando en lo posible de reciclar y reutilizar.

El soporte escogido fue una botella plástica de refresco.

En mis trabajos artesanales, trato de evitar el uso de plástico tanto como pueda.  En este farol, no me resultó tan inconveniente porque si bien la botella iba a funcionar como soporte estructural, estéticamente no iba a ser protagonista.  Lo primero que hice fue abrir unos espacios alrededor de la botella para que fueran salidas de luz. Hecho esto  le puse algo de decoración en das.

Así se iba viendo la botella desde arriba.

La parte superior de la botella que había cortado pasaría a ser la tapa del farol. Ahí también hice orificios para que saliera la luz,  y en el extremo superior de esa tapa se debe dejar un agujero para poder introducir el mecate o alambre para colgar el farol.

Mientras que trabajaba en todo eso, también iba adelantando las figuras decorativas: tres tucanes de das. En esta foto también vemos otro elemento plástico y  muy necesario para iluminar el farol, las candelas de batería que todos conocemos.
Para este momento ya el farol estaba cubierto en su totalidad y pintado con una base de acrílico blanco.

Una vez concluidos los pasos de transformación estructural y aplicada la base de acrílico blanco, vino la parte que realmente disfruto: pintar las piezas.

En un principio había pensado pintar de verde el interior de la tapa, pero después decidí decorar ese espacio con un diseño geométrico en los colores de la bandera.
Ya estaba lista la parte interna.
Terminada la parte externa de la tapa con los tucanes, algo de vegetación en das y una cubierta de hongos en azul, blanco y rojo. Eran las doce medianoche del día 13, justo a tiempo porque al día siguiente era el desfile.

El farol ya en Cartago

Las ruinas de Cartago lucían espectaculares esa noche.

Este evento fue de gran relevancia cultural, entre los invitados al acto cívico se encontraba el Presidente de la República y su familia, también otros representantes del gobierno, de la Municipalidad de Cartago y gente de prensa, además de estudiantes de primaria y secundaria y mucho público. La típica lluvia de setiembre no fue impedimento para la celebración.

En el Museo Municipal de Cartago.
Esta foto es cortesía de Lilliana Gutiérrez.

 

Estos faroles estuvieron en exhibición varias semanas en el Museo Municipal de Cartago, luego se presentaron en la antigua Galería Talentum en San José.

En el techo de Galería Talentum junto a otros faroles que participaron en el desfile de Cartago.

Asistir a este desfile de faroles fue muy bonito por varias razones: hacía muchos años que no participaba de esta tradición, fue como volver un ratito a la infancia. Desfilar con un farol hecho por mí me encantó. Celebrar el Bicentenario en Cartago es muy significativo y para cerrar con broche de oro y listón tricolor: pasar a comer algo compartiendo con los amigos artistas!

En el restaurante, le comentaba a Marta Yglesias que a lo largo del proceso de elaboración del farol, varias veces me hice la eterna pregunta que nos hacemos todos los artistas de cualquier disciplina cuando un proyecto nos “quema las pestañas”: ¿Por qué me meteré en estas cosas?…muy convencida y segura me respondió con una gran sonrisa: “¡Por esto!” y haciendo un gesto alusivo a la amistad, la camadería y al gusto de compartir el arte y la vida.

 

¡Feliz Día de la Independencia 2022!

©GinoBoschini2022