Gino Boschini

Empezando setiembre

De un tiempo a la fecha, al comienzo de cada mes hago alguna obra para estrenarla como foto de portada de mi página personal de Facebook. Trato de que esa obra tenga algo que ver con alguna de las festividades o fechas importantes del mes. Puedo tomar como referencia el nombre del mes, o algo de su historia o el nacimiento o muerte de algún personaje histórico notable o incluso puedo aludir a algún elemento simbólico del mes.

En Costa Rica celebramos nuestra independencia el 15 de setiembre. De hecho prácticamente en todo el mes se realizan actividades tanto en lo público como en lo privado que festejan este evento histórico. Por ejemplo muchas viviendas se decoran con ornamentos relacionados con símbolos nacionales.

Por todo lo anterior este mes escogí trabajar en mi obra dos elementos representativos de la cultura tica, de ahí que usara tinta azul y roja, con el fondo blanco del papel de acuarela. Uno de estos elementos me gusta mucho y el otro es un grave defecto colectivo que espero algún día superaremos.

Empecemos por lo positivo: al extremo derecho en este trabajo realizado con bolígrafo, vemos una representación de La Nigüenta. Esta es una figurilla muy célebre en el ideario tico. Se le atribuyen poderes de atracción de la buena suerte, la salud y hasta el amor. Sobre su origen hay varias versiones que se funden con la neblina de los tiempos. En lo personal, a mi no me gustaba mucho cuando yo estaba joven, porque me parecía demasiado “pintoresca”, casi de mal gusto. Pero con el tiempo la percepción de muchas cosas cambia, en mi caso fue después de llevar algunas clases de Historia del Arte en las que estudiamos el arte popular y el arte kitsch. Fue entonces cuando empecé a ver a La Nigüenta con los ojos del conocimiento y de la objetividad. Ahora es una de mis representaciones culturales más apreciadas, la siento tan ligada a la estética tradicional que para mi es casi el referente por excelencia de la cultura popular y de esa idealización que tenemos los ticos de un pasado más sencillo, más tranquilo y romántico.

Cerca de mi querida Nigüenta, un poco más atrás, se aprecia una figura blanca redonda que parece una luna, pues no, no es un dibujo de ese cuerpo celeste. Es un reloj con sus agujas distorsionadas, retorcidas y carentes de sentido. Abajo se encuentran los números del reloj pintados con los colores de nuestra bandera. Es mi forma de representar la infame “hora tica”. Para muchos costarricenses es como un elemento unificante o distintivo de nuestra manera de ser, para mi es un hábito desagradable, una pésima costumbre que debería erradicarse. Nuestra impuntualidad es célebre incluso más allá de nuestras fronteras, pareciera como si el tiempo en Costa Rica fuera algo ajeno al tiempo en el resto del mundo. Por eso dibujé los números del reloj en el piso de éste, porque para muchos de nosotros los ticos, el valorar el tiempo es un sinsentido. No sé si en el futuro lograremos hacer de la “hora tica” sólo un mal recuerdo de una debilidad cultural.

El caso es que ningún país es perfecto, como no lo es ningún ser humano, por eso no podemos esperar que los ticos seamos perfectos, tenemos nuestros defectos y nos toca a cada uno de nosotros, tratar de superarlos en lo cotidiano, en nuestro mundo privado. Fácil no es, pero todos podemos intentar ser mejores cada día, podemos empezar tratando de ser puntuales.

¡Feliz mes de la independencia a mi amada Costa Rica!

©GinoBoschini2022