Gino Boschini

Una obra sobre la maternidad: Tiempos de Cambios

"Tiempos de cambios" Gino Boschini Acrílico sobre madera 25 x 30 cm 2020

Para el año 2020, muchos teníamos muy fresco el recuerdo de la gran polarización social que se dio en Costa Rica en los años 2017 y 2018 por la resolución de la Corte Interamericana de Derechos Humanos que da pie al derecho de las personas del mismo sexo a contraer matrimonio.

La población se dividió entre quiénes apoyaban esa determinacón de la Corte IDH y los que de plano la rechazaban, pero al final Costa Rica, al ser firmante del Pacto de San José, incorporó este documento a su bloque de constitucionalidad. La opinión exige explícitamente a los Estados proteger todos los derechos patrimoniales y los vínculos familiares de las uniones del mismo sexo sin discriminación frente a las heterosexuales. Esto conduce al reconocimiento legal del matrimonio igualitario en Costa Rica desde el 26 de mayo de 2020, convirtiendo a nuestro pais en el primero de Centroamérica en reconocer esta unión civil. 

Llegó el mes de agosto de ese año y con éste, la celebración del Día de la Madre en Costa Rica. Estábamos en el primer año de la pandemia del COVID-19.  Al estar en pleno confinamiento esto obligaba a los grupos de personas con intereses en común a recurrir a la virtualidad para compartir actividades relacionadas con aquello que los unía. Pintal implementó una excelente dinámica de retos virtuales de pintura para mantenernos activos a sus miembros, fortaleciendo la comunicación y estrechando así los lazos afectivos, en un momento en que ese contacto era una necesidad más esencial que nunca para la salud mental y emocional.

En ese contexto del Día de la Madre, Pintal propuso un reto alusivo a esa celebración. Me pareció interesante trabajar en el marco de una efeméride que nunca ha sido de mis favoritas, esto hizo que el reto me obligara a buscar un planteamiento estimulante, diferente al lugar común y evitando a toda costa la cursilería o el cliché.

Luego de agotar opciones decidí tratar el tema de la maternidad a la luz del matrimonio igualitario. Me pregunté por qué se tiende a marginar o excluir a las madres abiertamente lesbianas de esta celebración. O tal vez era una percepción mía derivada de las intensas campañas publicitarias con las que el comercio satura este día festivo: ni en aquél momento, ni ahora he visto un comercial que presente a hijos llevando su regalo a sus dos mamás. Eso me parece retrógrada, excluyente y muy injusto.
Así fue como llegó la inspiración para esta obra que titulé Tiempos de cambios.

Con esta propuesta artística busco visibilizar a las parejas de lesbianas que entre sus proyectos de vida está el de criar juntas a sus hijos. Al reconocerse legalmente en Costa Rica el matrimonio igualitario, esto implica la posibilidad de criar hijos para estas parejas.

Queda claro que a partir de ese momento, las parejas de lesbianas pueden criar y registrar hijos legalmente en Costa Rica. Se cuenta con un marco legal que garantiza el derecho a la comaternidad y a la crianza conjunta, adopción legal y adopción por consanguinidad, además se establecen derechos del menor y de las madres, como lo son la seguridad social, derechos hereditarios, decisiones médicas y patria potestad.

Para representar esta situación, recurro al simbolismo, de modo que las dos lunas representan a estas parejas de mujeres.
Como la luna tiene fases creciente y menguante, se ha creído desde siempre que esa actividad cíclica influye en el organismo femenino, relacionándola de manera muy estrecha con la fecundidad femenina. Este vínculo ha llevado a convertir a la luna en un símbolo femenino y del mundo de la intuición, las emociones y sentimientos de las mujeres.

En mi obra el huevo es el hijo que termina de conformar a estas familias. Suele otorgársele al huevo la connotación de un símbolo de vida porque contiene la nueva vida que brota de él.

Estas tres figuras se presentan dentro de un espacio formado por una cinta como símbolo del lazo del matrimonio.

Incluí el detalle de unos triángulos negros. Estos son un referente a los espacios y momentos históricos de segregación de mujeres que por algún motivo relacionado con su sexualidad fueron discriminadas.

Dichos triángulos se muestran dentro de unas burbujas verdes que están conectadas entre sí: es una alusión a la memoria colectiva y al deber que tiene la humanidad de no olvidar sus errores para no repetirlos.

El triángulo negro invertido fue un distintivo que el régimen nazi obligó a llevar a las prisioneras en los campos de concentración. Se utilizaba para segregar y marcar a las personas consideradas “asociales” o contrarias a los valores tradicionales del Estado alemán, categoría que incluía a mujeres lesbianas, trabajadoras sexuales, feministas y aquellas que no cumplían con el rol de reproducción asignado.

La sociedad costarricense tiende a ser conservadora, aunque se reconoce que ha ido cambiando y abriéndose más a las distintas manifestaciones de la diversidad, pero aún persisten mentes que escasamente medio toleran todo aquello que se sale de su cuadrado sentido de presunta normalidad. Basta ver la crueldad con que se expresan algunas personas en redes sociales cuando la alteridad los asusta o los saca de su zona de confort.

Para concluir esta publicación hay que aclarar que la legislación que respalda la crianza y los derechos de las familias homoparentales de lesbianas en Costa Rica no se encuentra en una única ley específica, sino que se distribuye en varios documentos oficiales, fallos judiciales y reglamentos de la administración pública: Sentencias de la Sala Constitucional de la Corte Suprema de Justicia (Sala IV), disposiciones del Tribunal Supremo de Elecciones (TSE) y el Registro Civil, el Código de Familia y Código de Trabajo (Leyes de la República) y la normativa de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH).


Estoy terminando esta entrada el viernes catorce de agosto dos mil veintiséis, casi a la medianoche. Un buen momento para decir “Feliz Día de la Madre”.

Fuentes consultadas:

Becker, U. (1997). Enciclopedia de los símbolos. México: Editorial Océano de México.

Biblioteca Nueva Acrópolis. (2018). La luna, espejo de lo femenino. Biblioteca Nueva Acrópolis. https://biblioteca.nueva-acropolis.es/2018/la-luna-espejo-de-lo-femenino/

Feminist Art. (s. f.). Moon symbolism. Feminist Art. https://www.feministart.ca/learn-more/moon-symbolism

Kodigo Malva. (2016, 21 de enero). Triángulo negro invertido. Kodigo Malva. https://kodigomalva.com/2016/01/21/triangulo-negro-invertido/

Wikipedia. (s. f.). Matrimonio igualitario en Costa Rica. Wikipedia, la enciclopedia libre. https://es.wikipedia.org/wiki/Matrimonio_igualitario_en_Costa_Rica

Evolución

 

Una de mis obras favoritas es este pequeño acrílico al que titulé “Evolución”.  Es una pintura pequeña en dimensiones, pero representa un tema que para mí es enorme: mi percepción de la figura materna a lo largo de la historia, tomando como referencia simbólica  las Venus paleolíticas.

Venus de Willendorf

En el Paleolítico Superior estas figuras conocidas como “Venus esteatopigias” podían ser amuletos para la fecundidad. De ahí se infiere que la valía de una mujer en esos tiempos era su capacidad de tener hijos. La concepción paleolica de la madre estaba limitada a ser un receptáculo de fecundidad.

 

Estas pequeñas esculturas representaban a la mujer con grandes caderas y una vulva muy pronunciada, aludiendo así a la importancia de la maternidad, o sea del ser que tiene en sí el espacio idóneo e indispensable para la procreación. Los senos también se representan grandes pues de los pechos de la mujer sale la leche que es el líquido vital para los recién nacidos. Senos, caderas, glúteos y vulva grandes, pero la cabeza muy pequeña en relación a lo demás. Esto quiere decir que su cerebro, su pensamiento y su mente, no importaban en el mundo de estas sociedades primitivas, pues su función esencial era la maternidad per se.

En mi obra la primera figura a la izquierda, reúne esas caracterísiticas porque la utilizo como un símbolo del inicio de una evolución, como el comienzo de una historia.

 

Pienso que con el paso del tiempo la mujer-madre llegó a valorarse por su amor abnegado y entrega total a sus hijos, incluso a veces a costa de su propia dignidad y amor propio. Lo rescatable en este hipotético momento de la historia de la humanidad, la madre ya no es sólo un instrumento de procreación, pues sus sentimientos cobraron relevancia. Recurro a ilustrar esta idea (muy mía, muy personal) pintando en la segunda figura un corazón en el seno izquierdo; sin embargo mantiene las caracterísiticas visuales de la primera figura.

No puedo demostrarlo, pero desde mi subjetiva visión, considero que la condición de madre ha evolucionado desarrollando la capacidad de realización personal de la mujer en muchos aspectos independientemente del amor a sus hijos, empoderándose en un mundo diferente y estimulante y sin sentir culpa ni remordimientos; porque actualmente la realidad requiere que una madre no sólo críe y ame a sus hijos, es preciso que lo haga usando su inteligencia, su cerebro capacitándose para tener una vida propia que no la limite al reducido mundo doméstico. En la tercera figura de mi obra, le doy más importancia a la cabeza, porque ahí está el cerebro, la inteligencia y la creatividad.  Considero que en la actualidad  la figura materna es la de un ser humano pleno con competencias que le insertan en el complejo mundo de hoy como generadora de acciones que trascienden lo doméstico, sin dejar de lado su esencia de madre protectora y amorosa.

 

Uno de los grandes logros alcanzado por la mujer ha sido establecer su puesto en acciones tanto teóricas como prácticas en situaciones y momentos clave de la historia de la humanidad, dejando así muy claro que el hombre no debe tener la hegemonía del poder, la cual es un privilegio injusto sostenido por la sociedad patriarcal. Aún falta mucho para alcanzar la total equidad en derechos para las mujeres y  falta mucho para que el respeto a la mujer como ser humano sea un sentimiento real e interiorizado, pero a mi parecer en el último siglo hemos avanzado mucho en la ruta a la sana convivencia entre mujeres y hombres, para construir un mundo donde ninguno de los dos esté por encima del otro.

©GinoBoschini2022