Gino Boschini

La Cuaresma y algunas supersticiones

No soy una persona religiosa. No me gusta que se quiera condicionar mi naturaleza humana con la posibilidad de un premio (el Cielo) o un castigo el Infierno). No me agradan las agrupaciones religiosas, ni los dogmas, ni nada relacionado con esa prácticas en que la fe y la espiritualidad se manipulan para incidir en la conducta de la gente. Esta es mi visión personal, tal vez no sea la correcta pero es la manera en que yo rijo mi vida.

A pesar de no tener creencias religiosas, hay mucho en toda esa cosmovisión que me parece muy interesante y más aún cuando esa ideología se manifiesta en las artes.

Desde una perspectiva cultural y artística ciertas festividades religiosas se me hacen un material muy atractivo para darles lectura y representarlos visualmente: la Navidad es todo un estímulo para la creatividad. La Cuaresma y la Semana Santa son otro elemento muy rico para generar arte tanto en música como cine o pintura y escultura.

Este miércoles 22 de febrero 2023, inicia el período de Cuaresma en el mundo. Dedicada a esa festividad, escribo esta entrada y les comparto algunas de mis obras alusivas al tema.

En mi casa hay una bellísima Biblia católica de 1958 que perteneció a mi mamá. Es de esas ediciones enormes y pesadas, con cubierta de cuero y trae unas ilustraciones maravillosas. Un libro imponente sin duda, que en mi infancia era casi prohibido manejar con ligereza. A esta fuente recurro cuando necesito información de calidad sobre estos temas religiosos. Esta vez consulté el diccionario católico que se incluye (junto con otro montón de apéndices y material accesorio que hacen de esta Biblia una elemento de consulta muy rico) para buscar la definición de Cuaresma y dice así:

“Cuaresma. Período anual de cuarenta días que precede a la fiesta de Pascua. Fue instituida por la Iglesia para la oración, el ayuno y la penitencia. En esta solemne temporada se invitan los fieles a renovar sus corazones, a mortificar sus apetitos y a elevar su vida espiritual imitando el retiro de Jesús en el el desierto, y contemplando los misterios de su pasión.”

En esa definición hay palabras que no me calzan porque me parece que están reñidas con lo natural: ayuno, penitencia, mortificar apetitos. Me saca de base ese culto al sufrimiento y la limitación. Pero en fin, mientras que yo no sea el que mortifica sus apetitos, no me importan si la humanidad entera lo hace. Esa ida de la abstinencia como expresión de la fe, siempre me ha intrigado muchísimo porque me cuesta entender que la gente tenga esas prácticas. Supongo que saben algo que yo desconozco y la verdad que prefiero no saber.

Dentro de toda esa observación de la vida espiritual y apropiada conducta religiosa durante la Cuaresma hay un cierto sincretismo con la superstición, con creencias que no tienen ni un ápice de sentido común:

El Viernes Santo siempre se oscurece y truena a las tres de la tarde.

Si uno se mete al mar en esos días se vuelve pez.

El diablo anda suelto en esos días.

Siempre tiembla en Semana Santa.

Prohibido comer carne y prohibido el sexo.

Clavar cosas también es malo porque Cristo fue clavado en una cruz.

Los niños no podían subir a los árboles porque se convertirián en monos.

Dos de los más descabellados son el que dice que barrer es fatal porque “se barre la esencia de Cristo” y el otro señala que vestirse de rojo no es bueno porque “el rojo es el color de la bestia y atrae al diablo”.

Esto del vestido rojo me resultó tan absurdo que me fascinó y me dije “tengo que dibujarlo” .

En mi obra una mujer vestida de rojo está haciendo sus quehaceres domésticos en la noche, a sabiendas de que está en Cuaresma, parece ignorar que su acción es una invitación a un visitante no deseado que la observa escondido entre las plantas del jardín. Al fondo la luna llena ilumina la silueta de una pequeña iglesia. Las sombra de la mujer reflejada en la pared sugiere una atmósfera tenebrosa, indicando que algo sobrenatural está a punto de suceder.

En la universidad escuché que las sociedades al ir evolucionando, avanzando en su desarrollo científico y tecnológico, se van desacralizando, avanzan en su ruta a la secularización, lo cual para mi es bueno, sin embargo no de ja de tener su atractivo el conservar estas historias llenas de creencias que no tienen ningún asidero en la lógica, son historias de realismo mágico si se quiere . Espero que toda este revoltijo de religión, mito y fantasía no se desaparezcan en el tiempo, sino que se conserven como el recuerdo de épocas más pausadas, de ritmos más lentos donde el juego de luces y sombras de una vela después del atardecer convierten en posibles verdades las ideas más alejadas de la lógica y lo natural.

Creo que el arte puede contribuir a preservar todo ese acervo mágico.

©GinoBoschini2023

Concurso Fotografiar Para Actuar

Para el mes de setiembre 2022 participé en el concurso Fotografiar Para Actuar en la modalidad amateur. El evento tenía como temática acciones para afrontar el cambio climático, demostrando que existe la esperanza a partir de un cambio generado a todo nivel  en la sociedad de América Latina y el Caribe.

Este concurso fue convocado por LatinClima, la Cooperación Española, EUROCLIMA+, el Centro Científico Tropical (CCT) y Salud sin Daño: el fin era involucrar a la ciudadanía de América Latina y el Caribe para sensibilizar y buscar soluciones frente al cambio climático.

Este certamen se enmarcó en la iniciativa Conocer para Actuar: ¿cómo enfrentamos el cambio climático? desarrollada a lo largo del mes de octubre por diferentes organizaciones de la región, por motivo del Día Mundial contra el Cambio Climático (24 de octubre).

Cada persona podrá participar únicamente en una de las dos categorías y solo con una pieza alusiva a la temática que se solicita.

Una vez publicadas las fotografías participantes, la gente podía votar por la que escogiera como su favorita. En esta oportunidad mi fotografía “Después de la fiesta” contó con el favor del público y resulté ganador del concurso.

Descripción de la foto:

“Después de la fiesta”.
Gino Boschini.
2022

En esta fotografía vemos un par de globos en un caño ubicado en el costado este de la Plaza de las Garantías Sociales en San José. Esos globos parecen haber decorado una fiesta o tal vez alguna tienda. Se acabó el evento y los responsables, simplemente los desecharon de manera descuidada y fueron a parar a este caño en el centro de San José. Seguramente se reventaron o se desinflaron y a través del torrente de la cañería eventualmente habrán llegado a algún río o tal vez al mar. El látex y los otros componentes usados en los globos dura aproximadamente seis meses en descomponerse, el tiempo suficiente para que animales marinos y terrestres los confundan con alimento y mueran. Consideremos el impacto contaminante de los globos a lo largo y ancho de nuestro planeta para poder dimensionar la gravedad de esta situación.

No podemos evitar la fabricación de globos y muchísimo menos se trata de impedir el uso de objetos en decoración, porque estas actividades representan trabajo e ingresos económicos para muchas familias. Considero que el cambio vendrá a la hora de desechar los globos, una vez que hayan concluidosu vida útil.  Podemos emepezar por no tirarlos a la calle y enseñar a los niños que después de jugar con el globo, no hay que dejarlo en cualquier parte. Es un pequeño comienzo, que a la larga podría incidir positivamente en ciudades más limpias, llevándonos a ser más amigables con la naturaleza y el clima.

Nuevamente agradezco a las organizaciones coordinadoras y a las personas que votaron por mi foto, por esta oportunidad de permitirme colaborar con la sensibilización hacia la problemática de nuestra relación de responsabilidad con el cambio climático.

©GinoBoschini2023

 

 

Festival Cultural Caraigres 2022

A principios del pasado mes de diciembre 2022, tuvo lugar en el Parque Monseñor Sanabria de San Ignacio de Acosta el Tercer Festival Cultural Caraigres.

Este es un evento anual que reúne artesanos, artistas, emprendedores y trabajadores de la cultura de los cantones de Aserrí, Acosta y Desamparados, con el fin de exponer al público su trabajo, dando a conocer sus talentos a la vez que se invita a los asistentes a disfrutar la belleza natural y la gran riqueza cultural de esta zona.

La primera edición de este importante  festival fue en el año 2018 en Tarbaca de Aserri y la segunda fue en el Rosario de Desamparados en el 2019.  Por la pandemia del COVID en el 2020, el festival tuvo que suspenderse hasta este año.

Este festival cultural implica un enorme y complejo trabajo de lógistica en el que se unen los esfurerzos de la Comisión de Cultura del Consejo Territorial de Desarrollo rural del INDER de Caraigres. Se trata de un consejo directivo donde participan gobiernos locales, instituciones públicas y organizaciones comunales de los tres cantones.

Su figura esencial reside en la comunicadora y gestora cultural Heylin Monge, quien es la Coordinadora General del festival Caraigres, lo que la lleva a desempeñarse como una de las principales promotoras e impulsadoras de este evento.

Para participar en este festival de dos días, los organizadores convocan a artesanos, artistas y emprendedores interesados en participar a someterse a un proceso de selección para tener acceso a los stands y demás actividades donde se presentarán a los visitantes los productos y números artísticos.

Este año tuve la oportunidad de ser elegido. Para mi fue una experiencia increíble, muy emocionante, divertida, enriquecedora; pues conocí muchísima gente con la que compartí experiencias y de quiénes aprendí montones, no sólo en lo referente al trabajo artístico y artesanal o de la actividad ferial,  también tuve el honor de intereactuar con excelentes seres humanos. y espero pueda seguir participando de este festival en sus futuras ediciones.

El primer día era imposible no sentir ese aire de aventura. He ido pocas veces a Acosta y aún menos en bus ¡y sólo!  Esta foto la tomé en el centro de Desamparados, cuando esperaba el bus y me comía la incertidumbre de no saber si estaba esperando en el lugar correcto, en el momento indicado.

El trayecto fue más rápido de lo que me imaginé. El recorrido tiene hermosas vistas de esta zona montañosa, es un viaje muy agradable. Al llegar a Acosta me sorprendió lo extremadamente placentero del clima: muy cálido, veraniego y con una muy refrescante brisa.

Desde temprano ya había movimiento de acomodo de los stands y los encargados nos iban asignando nuestros puestos.

Me tocó a la entrada de la iglesia, en una parte muy fresca y cómoda. Llevé sólo obras de pequeño formato, por obvias razones prácticas.

En esta foto, justo a mi izquierda, verán en un caballete, una obra con tres figuras femeninas. Se trata de “Evolución”, un trabajo en acrílico dedicado a la maternidad. Esta obra dio pie a muy interesantes conversaciones entre algunos espectadores del festival con los que interactué. Les invitó a leer la entrada sobre Evolución, aquí en mi blog.

¡Todo listo para pasar un lindo día!

Entre los expositores se encontraba mi querida amiga María Isabel Delgado con su emprendimiento Nativa Artesanías . Isabel contó en el festival con el apoyo de su esposo Winston, que diligentemente resolvía todos los requerimientos de su esposa en cuanto a logística y transporte. Un rubro en el cual salí beneficiado porque ese día me y al día siguiente tanto de ida como de vuelta, tuvieron el generoso detalle de llevarme con ellos. ¡Mil gracias!

Muy bonito y cómodo el parque Monseñor Sanabria.

A pesar de la música, el movimiento y la gente, algunos podían tomar una siesta con toda tranquilidad.

Entre las atenciones que tuvo la organización del festival con los participantes, se incluía un rico almuerzo.

Vean ese bellísimo cielo impecablemente celeste.

Esta foto es del segundo día, hubo un momento en que estuvo muy nublado.

El domingo a las 09:00 de la mañana hubo una sesión de cardio dance impartida por Rosibel López Marín.

El domingo nos cambiaron de lugar, esta vez me tocó en un toldo en el centro del parque. Sin duda, una ubicación más conveniente por estar cerca de los demás participantes y con vista al escenario.

A pesar de que mi puesto se encontraba al frente del escenario, casi no pude ver con atención el espectáculo, pues siempre estuve ocupado. Sí logré escuchar mucha música, muy bien ejecutada y de ritmos muy variados. También hubo grupos de baile.

Todo un honor salir en una foto con Heylin Monge: una persona a la que admiro enormemente por su entrega a la gestión cultural. Ella cree en que la unión hace la fuerza, en el poder de la voluntad y en el talento de la gente de Desamparados y lo demuestra con sus acciones.

Entre los visitantes a mi stand, se acercó la señora Verónica Abarca a ver mis obras y me preguntó si  tenía alguna con tema de abejas. Como no contaba con ninguna obra con abejas, le ofrecí hacerle una ahí mismo. Ese día cargué con esta libreta de papel Fabriano, lápices acuarelables y plumillas, para entreternerme durante los tiempos muertos , que por cierto, ni sábado ni domingo hubo ni un segundo de tiempo muerto. Siempre hubo algo que hacer o alguien con quien hablar.

Inmediatamente pusimos manos a la obra  para tener lista la abeja que le presentaría a Verónica.

¡Por fin la abeja estuvo lista! La títulé La abeja del festival

Verónica con su nueva adquisición y yo muy satisfecho de haber podido hacerle una obra exclusivamente para ella. A Verónica le interesaba una obra con una abeja, porque su emprendimiento VeroMiel se especializa en productos apícolas. ¡Gracias Verónica por confiar en mi trabajo!

La Municipalidad de Acosta estaba regalando estas prácticas bolsas reutilizables con muy buenos consejos impresos a propóisto del Día Mundial del Medio Ambiente.

El primer día, a la par de mi puesto se encontraba la señora Hania Garro de Fantasy Woven, su emprendimiento consiste en la elaboración de hermosos artículos tejidos. Hania me compró una obra que le gustó mucho a su hijo, que ese día estaba de asistente de su mamá. ¡Se merecía el regalito!

María Solano, la fotográfa del staff del festival, también me compró unas obras. Entre esas la acuarela Alimento que estuvo exponiéndose en Galería Talentum en el año 2020.

En ambos días tuve la gran suerte de quedar de vecino de stand con el grupo de Vivero Los Pana: un emprendimiento familiar de producción y venta de plantas ornamentales. Personas encantadoras, con las cuales fue un deleite compartir estos dos días de feria.

Sofi, otro importante miembro del staff. Ella es una de las muchas personas que hicieron de este festival un centro de buena energía, emprendimiento y acciones productivas. Gente como el artista Ronald Durán de rduranf_art y María Teresa de Eco-Joyería Marte con quienes tuve el gusto de conversar sobre su trabajo, pero se nos olvidó tomarnos foto, sin embargo no podía dejar de mencionarlos, como tampoco puedo dejar por fuera a las compañeras de Café Aromas de la Legua, también vecinas de stand y que producen un exquisito café gourmet.

Importantísima figura de la cultura desamparadeña, don Rafael Flores, director de la Oficina de Cultura y Arte de la Municipalidad de Desamparados.

Este es el certificado por participación que otorgan las organizaciones que gestionan y producen el festival Caraigres, evento que esperemos siga impulsando y fortaleciendo la cultura de Desamparados, Aserrí y Acosta.

©GinoBoschini2023

Evolución

 

Una de mis obras favoritas es este pequeño acrílico al que titulé “Evolución”.  Es una pintura pequeña en dimensiones, pero representa un tema que para mí es enorme: mi percepción de la figura materna a lo largo de la historia, tomando como referencia simbólica  las Venus paleolíticas.

Venus de Willendorf

En el Paleolítico Superior estas figuras conocidas como “Venus esteatopigias” podían ser amuletos para la fecundidad. De ahí se infiere que la valía de una mujer en esos tiempos era su capacidad de tener hijos. La concepción paleolica de la madre estaba limitada a ser un receptáculo de fecundidad.

 

Estas pequeñas esculturas representaban a la mujer con grandes caderas y una vulva muy pronunciada, aludiendo así a la importancia de la maternidad, o sea del ser que tiene en sí el espacio idóneo e indispensable para la procreación. Los senos también se representan grandes pues de los pechos de la mujer sale la leche que es el líquido vital para los recién nacidos. Senos, caderas, glúteos y vulva grandes, pero la cabeza muy pequeña en relación a lo demás. Esto quiere decir que su cerebro, su pensamiento y su mente, no importaban en el mundo de estas sociedades primitivas, pues su función esencial era la maternidad per se.

En mi obra la primera figura a la izquierda, reúne esas caracterísiticas porque la utilizo como un símbolo del inicio de una evolución, como el comienzo de una historia.

 

Pienso que con el paso del tiempo la mujer-madre llegó a valorarse por su amor abnegado y entrega total a sus hijos, incluso a veces a costa de su propia dignidad y amor propio. Lo rescatable en este hipotético momento de la historia de la humanidad, la madre ya no es sólo un instrumento de procreación, pues sus sentimientos cobraron relevancia. Recurro a ilustrar esta idea (muy mía, muy personal) pintando en la segunda figura un corazón en el seno izquierdo; sin embargo mantiene las caracterísiticas visuales de la primera figura.

No puedo demostrarlo, pero desde mi subjetiva visión, considero que la condición de madre ha evolucionado desarrollando la capacidad de realización personal de la mujer en muchos aspectos independientemente del amor a sus hijos, empoderándose en un mundo diferente y estimulante y sin sentir culpa ni remordimientos; porque actualmente la realidad requiere que una madre no sólo críe y ame a sus hijos, es preciso que lo haga usando su inteligencia, su cerebro capacitándose para tener una vida propia que no la limite al reducido mundo doméstico. En la tercera figura de mi obra, le doy más importancia a la cabeza, porque ahí está el cerebro, la inteligencia y la creatividad.  Considero que en la actualidad  la figura materna es la de un ser humano pleno con competencias que le insertan en el complejo mundo de hoy como generadora de acciones que trascienden lo doméstico, sin dejar de lado su esencia de madre protectora y amorosa.

 

Uno de los grandes logros alcanzado por la mujer ha sido establecer su puesto en acciones tanto teóricas como prácticas en situaciones y momentos clave de la historia de la humanidad, dejando así muy claro que el hombre no debe tener la hegemonía del poder, la cual es un privilegio injusto sostenido por la sociedad patriarcal. Aún falta mucho para alcanzar la total equidad en derechos para las mujeres y  falta mucho para que el respeto a la mujer como ser humano sea un sentimiento real e interiorizado, pero a mi parecer en el último siglo hemos avanzado mucho en la ruta a la sana convivencia entre mujeres y hombres, para construir un mundo donde ninguno de los dos esté por encima del otro.

©GinoBoschini2022

 

Un fin de semana viviendo el arte. Parte II: Museo Cultura Popular UNA

El domingo 27 se inauguró la exposición “Barva La vida de antaño” de nuestro colectivo Pintal Pintores al Aire Libre de Costa Rica en el Museo de Cultura Popular, UNA en Barva de Heredia. El espacio donde se ubica este hermoso museo fue propiedad del expresidente Alfredo González Flores. A lo largo de varios meses, … Leer más

Un fin de semana viviendo el arte. Parte I: Escuela La Joya

Los pasados sábado  26 y domingo 27 de noviembre fueron días de mucho movimiento y actividad pues tuve que cumplir con dos compromisos adquiridos con mucha antelación y en ambos casos fue realmente gratificante participar en ambas actividades. La Escuela La Joya invitó a Pintal, Pintores al Aire Libre a ser parte de las actividades … Leer más

Los gigantes de Escuela La Joya

La Escuela La Joya en el Rosario de Desamparados,  es un centro educativo reconocido por ser un modelo de enseñanza en el que la importancia del trabajo en equipo, la formación comunitaria y la conciencia ambientalista y ecológica conforman la agenda cotidiana de sus estudiantes, docentes y empleados administrativos, también involucrando activamente a padres de familias y a la comunidad de la zona. Además esta escuela cuenta con muchos colaboradores externos entre los que nos encontramos mis compañeros de Pintal y yo: a veces participamos en los proyectos de la escuela colectivamente o como en esta oportunidad de manera individual.

Con el mes de setiembre, vienen las celebraciones de la Independencia de Costa Rica. Por esta razón el director de la Escuela La Joya, el señor Banacheck García, me solicitó que le hiciera un “maquillaje” a unos gigantes de mascarada que tenía la escuela. La mascarada tradicional costarricense es una tradición pluricultural y sincrética que viene desde la época colonial y sigue vigente en la actualidad, al punto de ser incluida por ley, como uno de los símbolos nacionales de Costa Rica.

De siempre me han fascinado las máscaras, los disfraces, todas esas cosas que convierten a quien los usa en un personaje distinto a su realidad, sacándolo de la normalidad y de la rutina; por eso la idea de intervenir unos gigantes me resultó irresistible. Los gigantes son máscaras grandes que se montan en estructuras de diversos materiales que sirven para colocarse sobre los hombros de la persona que va a portar la máscara. Los gigantes suelen ir en pareja: el Gigante  con su Giganta.

Así llegaron: urgía un “extreme makeover”.

Llegó el momento de asumir el reto de embellecerlos. Se me hacía interesantísimo intervenir estas figuras con mi estilo para darles una nueva identidad, pues con contaba con la aprobación expresa de don Banacheck para ejercer libertad creativa absoluta.

¡Ese pelo!

Lo primero fue quitarle el pelo al Gigante. Tal vez en otro tiempo esa “cabellera” tuvo mejor aspecto, pero era evidente que ahora era un problema que había que “arrancar de raíz”.

En la parte de arriba en la cabeza, tenía unos huecos que rellené con papel y pegamento. Aún no tenía decidido si se iba a comprar otra peluca u otro tipo de accesorio. Por retirar el pelo procedí a lijar y aplicar unas capas de acrílico blanco, después algo de color.

Yo soy de la gente que conforme trabaja, el material me va guiando por una ruta virtual, me va contando cosas y eso me ayuda a darle ciertas características al proyecto al que estoy dedicado en ese momento.  Con este personaje empecé a verlo como un español muy cliché, muy estereotipado: nariz grande, barba y bigote, cejas pobladas, boina roja. O tal vez podía ser alguien que pretende lucir como la idea que él tiene de un español. Le pinté la nariz  y las mejillas en un color muy encendido aludiendo a la frecuente ingesta de bebidas espirituosas.

La barba, el bigote y el cabello (ahora pintado) llevan un diseño que indica que ya el personaje es un hombre maduro con algo de canas. De esta manera evitamos comprar otra peluca o invertir en algún tipo de material para el cabello. Cuando se trabaja con materiales reciclados o reutilizados, la idea base es no comprar o gastar en materiales nuevos en la medida de lo posible.

Los ojos: bien expresionistas. La boca: morada e inspirada en los labios inyectados con rellenos de algunas celebridades. La boina de tela y una bufanda en colores azul, blanco y rojo, acorde con la celebración del 15 de setiembre.

Con la Giganta, el principal reto también fue el cabello: era de fibra de vidrio, pero había que cambiarle el color. Nuevamente hubo que lijar un poco. Para darles una idea de lo que es lijar para mí, les cuento que si hay algo que detesto hacer son todos los oficios domésticos y de estos lo peor es planchar. Es un castigo infernal. Para que quede claro entonces para mí lijar es igual de desagradable que planchar. Pero cuando hay que hacerlo, pues se lija. Y realizar esa acción en una superficie irregular no es precisamente placentero.

Terminado el lijado, también se le aplicó acrílico blanco a la figura. Me intereesaba mucho eleminar todo rastro de lo que se conoce como “blackface” (esto es el maquillaje de teatro muy usado en el pasado para representar a una persona negra, actualmente tiene fuertes connotaciones racistas, por lo tanto es mejor evitarlo). Considerando que Costa Rica es un país pluricultural y multiétnico, además de contar con la bención de la libertad creativa, decidí darle a este personaje una identidad sincrética e inclusiva: puse varios tonos de posibles colores de piel para proyectar la idea de pluralidad de etnias: café, naranja, rosado, rojo, amarillo y lo dispuse en forma de tatuajes para darle moviemiento.

La base de estas figuras también requirió ciertos retoques estructurales poque presentaba varios agujeros que rellené con das. Aunque estas bases van cubiertas por el vestido que les ponen a los gigantes,  siempre es bueno cuidar y completar los detalles, por más ocultos que estén.

El pelo se resolvión en celestes, gris plata y morados. El maquillaje bien exagerado. En los tiempos de la colonia, el personaje de la Gigante caricaturizaba a las señoras más acaudaladas del pueblo. En mi versión esta señora es más popular y más ktsch: de ahí la exageración en su arreglo personal.

Ya terminadas las figuras, se les aplicó un par de capas de barniz mate. Tengo una cierta aversión a los acabados muy brillantes.

Las joyas: aretes de piezas plásticas grandes con cascabeles, no basta que se vean los aretes porque es ¡mejor si suenan también! y un collar de cadenas doradas de varias vueltas.

Mi firma y los nombres de cada personaje: Vizente (yo sé que ese nombre es “Vicente” pero quería enfatizar un acento más bien afectado y exagerado porque decidí que el personaje no es español, sólo pretende serlo) y ella es Famfatal (un derivado de “femme fatale”

¡El antes y el después!

Foto cortesía de don Banacheck García.

En estas fotos vemos a Famfatal y a Vizente ya vestidos y listos para la celebración del 15 de setiembre.

Este video me lo compartió el director de Escuela La Joya, don Banacheck García para  ver a los personajes en acción.

Famfatal y Vizente

Cuando don Banacheck vino a mi taller por estas figuras, yo le comenté algo de la recién adquirida identidad de estos personajes. El me pidió que le escribiera la historia y aquí se las comparto tal cual se la envié a él:

Vizente y Famfatal

Conforme iba trabajando en el proceso de restauración de estos gigantes, de manera inconsciente empecé a crearles una cierta identidad, una vida imaginaria que actuaba como la ruta a seguir para impregnarles características que los personalizaran. Esa es una de las razones por las que decidí ponerles nombre. Él es Vizente y ella es Famfatal.

Vizente: lo escribo adrede con “z” para enfatizar que este personaje es español (o tal vez pretende serlo y habla con un acento todo fingido). Usa boina y bufanda y tiene una barba muy poblada aunque también en algunas partes de la cara sólo le crecen unos pelillos aislados. La nariz y orejas rojas se debe a su gusto por los tragos en los salones de baile donde conoció a Famfatal.

Famfatal: su nombre viene de la expresión en francés “femme fatale” (una mujer irresistible). Esta giganta originalmente era rubia y tenía la piel pintada de negra. Decidí representar en su color de piel varios de las tonalidades de algunas etnias costarricenses: por eso ella tiene tantos colores en su piel. Respecto al cabello, desde un principio me lo imaginé de colores poco convencionales. Resulta que Fanfatal ya es una señora de cierta edad, pero eso no le quita el gusto por ir a salones de baile a divertirse con sus amigas. Por eso se maquilla de forma exagerada y se arregla con accesorios extravagantes porque ella tiene que llamar la atención a como de lugar, gracias a eso, no pasó desapercibida para Vizente.

Según me dice don Banacheck, Famfatal y Vizente van a tener mucho trabajo y diversión porque se planea que tengan participación frecuente de las actividades de Escuela La Joya. En un futuro les presentaré más entradas relacionadas con este centro educativo tan innovador y proactivo en su propuesta educativa.

©GinoBoschini2022

 

Pintal de aniversario

El logo original de Pintal fue diseñado por el artista Carlos Arroyo, quien también ha diseñado este logo conmemorativo del quinto aniversario de Pintal.

 

Fue en el año 2018 que entré activamente al mundo del arte de la mano de Pintal, Pintores al Aire Libre de Costa Rica   gracias a la oportunidad que me dio su directora Doreen Bákit de integrarme a este colectivo que ha venido a ser parte medular de mi evolución como artista y también como persona. En cada proyecto que convoca Pintal, hay nuevos retos que nos hacen crecer y mejorar a quienes participamos en esos proyectos. Sonará cliché, pero en cierto modo nuestro colectivo es una especie de familia por elección, pues el trabajo artístico continuo nos une estrechamente, acercando no sólo nuestro quehacer artístico sino nuestras vidas.

 

 

Les comparto a continuación un resumen de la historia de Pintal, tomado de un texto que me pasó Doreen:

PINTAL comenzó en una reunión de artistas en agosto del 2017 que fueron a pintar a la Casa del Café en Heredia, fue en esa salida que este grupo decidió conformar un colectivo dedicado a la pintura al aire libre para fomentar la tradición que inició en Costa Rica a principios del siglo XX con artistas como Ezequiel Jiménez  y otros pintores de grupos de la Generación Nacionalista y La Nueva Sensibilidad: Fausto Pacheco, Teodorico Quirós y Margarita Bertheau. Se nombró al colectivo Pintores al Aire Libre de Costa Rica, por sus siglas PINTAL CR. En un principio eran veinticinco artistas y  actualmente podemos ser un poco más de ochenta.
A partir de ahí hemos generado actividades de diversa índole. PINTAL trabaja por proyecto,
normalmente se selecciona un tema, luego se construye la parte teórica y conceptual de ese tema, además hay un reforzamiento de la parte técnica con talleres de maestros que son miembros del mismo grupo.

Taller en el Museo de la Carreta impartido por el maestro Juan Carlos Camacho para el proyecto “Adobe y Café” (2018-2019).

Después se coordinan las fechas para ir a pintar al lugar y se solicita el espacio expositivo.
Las iniciativas de los miembros siempre son analizadas para ver su viabilidad y convergencia con los
objetivos del grupo para poder realizarlos.
En la página de Facebook se publica la memoria fotográfica de actividades y obras que se
dieron como producto del proyecto realizado.
El grupo administrativo está confirmado por Doreen Bákit , Margarita Madrigal ,
Gabriela Ureña , Johnny Arroyo  y Marta Yglesias.

 

Visita guiada de Patrizia Gallo para su exposición Gato Mix.

Como les comenté al principio, yo ingresé a Pintal en el 2018. Todo se dio porque para mediados de ese año, yo tenía un blog de gatos y me enteré que la artista Patrizia Gallo  estaba presentando una exposición de pinturas llamada Gato Mix, la contacté y ella me invitó a una visita guiada en el Centro de Investigación y Conservación del Patrimonio Cultural, donde estaba su muestra. Mientras que llegaba el momento de la charla, Patrizia me preguntó si quería pintar con los artistas de Pintal que estaban ahí en una actividad de intercambio de tarjetas de artista. Me presentó con Doreen y ella a su vez me introdujo a los integrantes que se encontraban ahí esa noche del Art City Tour de julio 2018.

Estas son las tarjetas de artista que recibí esa noche ¡Un detalle lindísimo!

 

Me dieron materiales para pintar mis tarjetas mientras conversaba con Doreen. A pesar de que me costó un poco empezar a pintar; fueron la calidez del grupo y el saberme en un centro cultural importante, en noche del Art City Tour y con materiales de arte, los factores que me hicieron un clic inmediato y me sentí como pez en el agua.

 

 

 

Conversando con Doreen Bákit.

Al terminar la actividad ya le estaba preguntando a Doreen cuáles eran los requisitos para integrarme al colectivo.

 

 

 

 

 

 

Llegó mi primera salida para el proyecto Adobe y Café. No sé si a todo el mundo le ha pasado, pero cuando nunca se ha pintado al aire libre da mucho susto esa primera  vez.  Es una dinámica completamente diferente a pintar en la comodidad del taller y uno descubre eso sólo viviéndolo, o sea sobre la marcha.

En el Museo de la Carreta. Foto tomada por Ligia Arroyo.

Fuimos al Museo de la Carreta y el Campesino Costarricense en Desamparados.

A pesar de encontrarme en proceso de adaptación al grupo,era muy estimulante el estar en ese bonito lugar en compañía de estos excelentes artistas.

Foto del grupo en el Museo de la Carreta. No recuerdo quién tomó la foto.

Con los aires de diciembre vino un proyecto de pintar espacios del Mercado Central de San José.

En el Mercado Central pinté este acrílico con elementos navideños “Lleve el 39“.

 

Esa fue una experiencia que terminó de desaparecer mi zona de confort: jamás me habría imaginado años antes que yo pasaría cinco horas pintando en público en unos de los lugares más ruidosos y caóticos que existen. Recuerdo que donde yo estaba sentado, cerca de una de las entradas de la calle al edificio, a la par del portal, en un momento dado había música a todo volumen que venía de tres fuentes distintas. Eso sin mencionar el movimiento constante de gente. Un mundo totalmente ajeno a mi rutina.

 

 

 

 

En enero 2019 se retomaron las salidas para este proyecto de Adobe y Café.

Pintando en el Museo de Cultura Popular en Heredia. Foto de Ligia Arroyo.

Yo tuve la oportunidad de ir al Museo de Cultura Popular en Santa Lucía de Heredia y también a la Casa Rosada en San José.

Los cuadros que pintamos en la Casa Rosada.
Ahí pinté la acuarela “Sombras en el piso“. En esta foto vemos esa obra exponiéndose en la antigua Galería Talentum.

 

 

 

 

 

 

 

 

Fue en esos primeros meses del año que participé con Pintal para el festival Amón Cultural, una actividad que se realiza todos los años para el rescate de valores y del espacio de los barrios Amón y Otoya.

Pintando en el Parque Bólivar para Amón Cultural 2019.
Trabajando en la obra que se incluiría en el Libro Arte de Amón Cultural 2019.

En las semanas previas al festival nuestro grupo se dedica a pintar en las calles de estos barrios para presentar una exposición del trabajo realizado en la Casa Cultural del Tecnológico de Costa Rica (TEC). Cada año la temática a desarrollar es diferente, lo que nos hace ver los espacios conocidos con ojos renovados para plasmar esa percepción alternativa y fresca en nuestras obras.

En el Parque Bólivar pinté el acrílico “Libertad” para Amón Cultural 2019.
“Pasado, presente” acrílico pintado in situ en la casa Quirós Huete de Barrio Amón en el año 2020.

Llegó el mes de febrero 2020 y fuimos invitados por Karen Clachar de Artflow Galería a pintar en Avenida Escazú.  Mi obra tuvo como referencia la enorme escultura “Big Foot” del artista francoisraelí, Idan Zareski.

Fotos por Ana Boschini y Luisa Valerín.

Un fin de semana de verano espectacular fue el marco perfecto para una  actividad hermosa y vibrante, llena de vida que en nada se parecería a lo que vino un mes después: la pandemia del Covid con todas las complicaciones y situaciones inesperadas que implicó.

 

 

 

 

 

Pero ni aún la pandemia hizo que Pintal cayera en la inactividad o en la apatía: valiéndonos de la virtualidad, seguimos produciendo al tomar una serie de retos artísticos como asidero no sólo para la práctica de la pintura, sino también como un recurso emocional para mantener en alto la moral del grupo.

Esta obra la pinté en el jardín de mi casa para uno de los retos virtuales de Pintal: aplicar el método comparativo en pintura (sight-size) en junio 2021.

Logramos así obras diferentes de gran calidad  que se desempeñaron como un ejercicio regular que aportó muchos beneficios para los integrantes del colectivo. No sólo contamos con estos retos, también tuvimos talleres, charlas y exposiciones virtuales que a lo largo de la pandemia nos ayudaron a ir haciendo el tan esperado regreso a la presencialidad. Poco a poco, en el 2021 volvimos a reunirnos y a disfrutar del arte juntos,  siempre respetando los protocolos de salud vigentes en el  momento.

Ahora en el 2022 llevamos ya varias exposiciones presenciales y salidas a pintar a diferentes lugares como el Jardín Botánico Lankester o el III Festival Internacional de Poesía Turrialba 2022.

Empezando la sesión de pintura in situ en el bellísimo Jardín Botánico Lankester.
“Apariencia fantasmal” fue como titulé este acrílico pintado en Lankester.
Pintando en el parque central de Turrialba la obra en acrílico “La Siesta“. Gracias Esther Monge por tomarme foto mientras pintaba.
En las afueras del estadio Colleya Fonseca de Goicoechea tuvimos una actividad de pintura al aire libre donde pinté el acrílico “La casa anaranjada“, reconozco que me gusta mucho esta obra.

Actualmente nos encontramos trabajando en varios proyectos como el de Barva de Heredia y del que pronto les tendré más detalles.

Es así como llegamos a agosto, el mes de aniversario de Pintal y para contribuir a la alegría de cumplir cinco años de maravillosas experiencias, recibimos hace poco la gratísima noticia de que nuestro colectivo ha sido galardonado con el  Premio Internacional Princesa Luyari 2022, otorgado por la Fundación Rincones Arte Internacional desde Colombia.

Nominación oficial de Pintal al Premio Internacional Princesa Luyari 2022 (Foto del Facebook de Fundación Para la Promoción Artística y Cultural Rinconesarte Internacional)
Publicación comunicando que Pintal es uno de los ganadores del Premio Internacional Princesa Luyari 2022. Nuestro logo está arriba en la esquina derecha. (Foto del Facebook de Fundación Para la Promoción Artística y Cultural Rinconesarte Internacional)

¿Cuáles nuevas sorpresas nos traerá el futuro? ¿Cuántas buenas noticias vendrán? ¿Adónde nos llevarán nuestros pasos que caminan por la ruta del arte?  En Pintal seguimos disfrutando de las grandes satisfacciones que nos da la labor artística, pues el arte es una de expresiones más sublimes de la humanidad.

Para terminar, tal vez algunos se preguntan por qué dedico tanto espacio en mi blog y en mi sitio a Pintal… la respuesta es simple: por agradecimiento, por un profundo y sincero agradecimiento a este grupo de grandes artistas que me han recibido con los brazos abiertos, haciéndome valorar la fuerza del cariño y el sentido de pertenencia cuando se comparte el amor a lo que nos une: el arte. Gracias a esa invitación que me hicieron Doreen Bákit y Patrizia Gallo en aquel Art City Tour de julio 2018, he entrado por una puerta que me ha llevado

a conocer muchísima gente maravillosa, otros colectivos como MerchArt y Optimun Artis Internacional con los que también trabajo y me hacen superarme en cada convocatoria y a los que pronto dedicaré sus respectivas entradas en este blog.  Desde que entré a Pintal he alcanzado metas y objetivos que antes ni siquiera consideraba. Es más, el estar escribiendo estas palabras no fue algo que yo imaginara realizar hace cuatro años.  De una vez les cuento que espero pronto poder comunicarles la noticia de mi primera exposición individual. No tengo idea de cuándo, ni dónde, pero es un proyecto en el que me encuentro trabajando.

Foto cortesía de Doreen Bákit.

Por todo lo vivido, por lo presente y por las aventuras y éxitos del mañana ¡muchas gracias Pintal y feliz quinto aniversario!

©GinoBoschini2022

 

Mi farol para Colores y Texturas del Bicentenario

Para el mes de setiembre 2021, en Costa Rica se celebró el Bicentenario de nuestra independencia.

El sector cultural y artístico, no fue ajeno a esto por lo que un grupo de importantes gestores culturales conformado por Gabriela Catarinella, Doreen Bákit, Marta Yglesias,  Flor Gallardo, Sebastian Mello, Grevin Ureña y Guillermo Calderon; convocaron a los artistas costarricense para hacer realidad el festival cultural Colores y Texturas del Bicentenario.

Los que participamos en este festival, siempre recordaremos su logo con cariño.

 

Este fue un evento cultural multidisciplinario que enmarcó varias actividades alusivas a la independencia de nuestro país. Entre estas actividades tuvimos un desfile de faroles en Cartago, con la colaboración del Museo Municipal de Cartago.

En esta entrada de hoy miércoles 14 de setiembre 2022, les voy a compartir algunas fotos del farol que yo confeccioné para ese desfile del año pasado.

Algunas fotos del proceso

Como yo no tengo carro, siempre que voy a empezar un proyecto artístico, de artesanía o decoración, una de mis primeras consideraciones es el tamaño, porque es importante calcular qué tan incómoda o compleja va a ser la movilización y el transporte del objeto. Si tengo la opción de escoger el tamaño ideal para mis desplazamientos, suelo inclinarme por los formatos medianos o pequeños por razones prácticas.

Definiendo las dimensiones de mi farol, busqué los materiales, tratando en lo posible de reciclar y reutilizar.

El soporte escogido fue una botella plástica de refresco.

En mis trabajos artesanales, trato de evitar el uso de plástico tanto como pueda.  En este farol, no me resultó tan inconveniente porque si bien la botella iba a funcionar como soporte estructural, estéticamente no iba a ser protagonista.  Lo primero que hice fue abrir unos espacios alrededor de la botella para que fueran salidas de luz. Hecho esto  le puse algo de decoración en das.

Así se iba viendo la botella desde arriba.

La parte superior de la botella que había cortado pasaría a ser la tapa del farol. Ahí también hice orificios para que saliera la luz,  y en el extremo superior de esa tapa se debe dejar un agujero para poder introducir el mecate o alambre para colgar el farol.

Mientras que trabajaba en todo eso, también iba adelantando las figuras decorativas: tres tucanes de das. En esta foto también vemos otro elemento plástico y  muy necesario para iluminar el farol, las candelas de batería que todos conocemos.
Para este momento ya el farol estaba cubierto en su totalidad y pintado con una base de acrílico blanco.

Una vez concluidos los pasos de transformación estructural y aplicada la base de acrílico blanco, vino la parte que realmente disfruto: pintar las piezas.

En un principio había pensado pintar de verde el interior de la tapa, pero después decidí decorar ese espacio con un diseño geométrico en los colores de la bandera.
Ya estaba lista la parte interna.
Terminada la parte externa de la tapa con los tucanes, algo de vegetación en das y una cubierta de hongos en azul, blanco y rojo. Eran las doce medianoche del día 13, justo a tiempo porque al día siguiente era el desfile.

El farol ya en Cartago

Las ruinas de Cartago lucían espectaculares esa noche.

Este evento fue de gran relevancia cultural, entre los invitados al acto cívico se encontraba el Presidente de la República y su familia, también otros representantes del gobierno, de la Municipalidad de Cartago y gente de prensa, además de estudiantes de primaria y secundaria y mucho público. La típica lluvia de setiembre no fue impedimento para la celebración.

En el Museo Municipal de Cartago.
Esta foto es cortesía de Lilliana Gutiérrez.

 

Estos faroles estuvieron en exhibición varias semanas en el Museo Municipal de Cartago, luego se presentaron en la antigua Galería Talentum en San José.

En el techo de Galería Talentum junto a otros faroles que participaron en el desfile de Cartago.

Asistir a este desfile de faroles fue muy bonito por varias razones: hacía muchos años que no participaba de esta tradición, fue como volver un ratito a la infancia. Desfilar con un farol hecho por mí me encantó. Celebrar el Bicentenario en Cartago es muy significativo y para cerrar con broche de oro y listón tricolor: pasar a comer algo compartiendo con los amigos artistas!

En el restaurante, le comentaba a Marta Yglesias que a lo largo del proceso de elaboración del farol, varias veces me hice la eterna pregunta que nos hacemos todos los artistas de cualquier disciplina cuando un proyecto nos “quema las pestañas”: ¿Por qué me meteré en estas cosas?…muy convencida y segura me respondió con una gran sonrisa: “¡Por esto!” y haciendo un gesto alusivo a la amistad, la camadería y al gusto de compartir el arte y la vida.

 

¡Feliz Día de la Independencia 2022!

©GinoBoschini2022

 

Empezando setiembre

De un tiempo a la fecha, al comienzo de cada mes hago alguna obra para estrenarla como foto de portada de mi página personal de Facebook. Trato de que esa obra tenga algo que ver con alguna de las festividades o fechas importantes del mes. Puedo tomar como referencia el nombre del mes, o algo de su historia o el nacimiento o muerte de algún personaje histórico notable o incluso puedo aludir a algún elemento simbólico del mes.

En Costa Rica celebramos nuestra independencia el 15 de setiembre. De hecho prácticamente en todo el mes se realizan actividades tanto en lo público como en lo privado que festejan este evento histórico. Por ejemplo muchas viviendas se decoran con ornamentos relacionados con símbolos nacionales.

Por todo lo anterior este mes escogí trabajar en mi obra dos elementos representativos de la cultura tica, de ahí que usara tinta azul y roja, con el fondo blanco del papel de acuarela. Uno de estos elementos me gusta mucho y el otro es un grave defecto colectivo que espero algún día superaremos.

Empecemos por lo positivo: al extremo derecho en este trabajo realizado con bolígrafo, vemos una representación de La Nigüenta. Esta es una figurilla muy célebre en el ideario tico. Se le atribuyen poderes de atracción de la buena suerte, la salud y hasta el amor. Sobre su origen hay varias versiones que se funden con la neblina de los tiempos. En lo personal, a mi no me gustaba mucho cuando yo estaba joven, porque me parecía demasiado “pintoresca”, casi de mal gusto. Pero con el tiempo la percepción de muchas cosas cambia, en mi caso fue después de llevar algunas clases de Historia del Arte en las que estudiamos el arte popular y el arte kitsch. Fue entonces cuando empecé a ver a La Nigüenta con los ojos del conocimiento y de la objetividad. Ahora es una de mis representaciones culturales más apreciadas, la siento tan ligada a la estética tradicional que para mi es casi el referente por excelencia de la cultura popular y de esa idealización que tenemos los ticos de un pasado más sencillo, más tranquilo y romántico.

Cerca de mi querida Nigüenta, un poco más atrás, se aprecia una figura blanca redonda que parece una luna, pues no, no es un dibujo de ese cuerpo celeste. Es un reloj con sus agujas distorsionadas, retorcidas y carentes de sentido. Abajo se encuentran los números del reloj pintados con los colores de nuestra bandera. Es mi forma de representar la infame “hora tica”. Para muchos costarricenses es como un elemento unificante o distintivo de nuestra manera de ser, para mi es un hábito desagradable, una pésima costumbre que debería erradicarse. Nuestra impuntualidad es célebre incluso más allá de nuestras fronteras, pareciera como si el tiempo en Costa Rica fuera algo ajeno al tiempo en el resto del mundo. Por eso dibujé los números del reloj en el piso de éste, porque para muchos de nosotros los ticos, el valorar el tiempo es un sinsentido. No sé si en el futuro lograremos hacer de la “hora tica” sólo un mal recuerdo de una debilidad cultural.

El caso es que ningún país es perfecto, como no lo es ningún ser humano, por eso no podemos esperar que los ticos seamos perfectos, tenemos nuestros defectos y nos toca a cada uno de nosotros, tratar de superarlos en lo cotidiano, en nuestro mundo privado. Fácil no es, pero todos podemos intentar ser mejores cada día, podemos empezar tratando de ser puntuales.

¡Feliz mes de la independencia a mi amada Costa Rica!

©GinoBoschini2022